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Una carta y un café, así conquistó el Dibu Martínez a su esposa
Detalles sobre el romance del arquero de la Selección con Mandinha y cómo su familia cambió su carrera para siempre.
POR REDACCIÓN
El camino de Emiliano Martínez hacia la gloria no se explica solo por su talento en el arco sino por el vínculo que construyó con Mandinha. Su vida incluso inspiró una película de Netflix titulada El pibe que ataja el tiempo. Todo comenzó en una parada de colectivo en Londres cuando el arquero todavía era un juvenil del Arsenal.
Ella, de padre portugués y madre brasileña, vivía muy cerca y trabajaba en el restaurante de su familia que solían visitar los futbolistas del club. La timidez del jugador era tan grande que bajaba la cabeza cada vez que la veía pasar. Ante la duda de ella sobre esa actitud el marplatense fue directo al decirle "No soy agrandado, tengo vergüenza. Pero si querés vamos a tomar un café".
Aquel encuentro fue el inicio de una relación que creció con mucha paciencia. Al principio se comunicaban en inglés pero luego ella le enseñó portugués y él le dio clases de español. Después de convivir dos años en 2017 celebraron su boda en el Palacio de Brocket Hall. La fiesta duró más de 12 horas y contó con menos de 100 invitados en un predio de lujo que incluía canchas de golf, tenis, fútbol y una pileta imponente.
Mandinha valora los gestos simples por encima de cualquier objeto material. Ella reveló en una entrevista que "No es una persona que te regala cosas caras. Te da una flor, me escribía cartas. Tengo sus cartas guardadas". Ese costado sensible acompaña al deportista que hoy tiene dos hijos llamados Santi y Ava. El nacimiento del primero marcó un punto de inflexión en su rendimiento. El propio futbolista explicó que "Nunca atajo por mí, siempre atajo por alguien. Tengo que buscar una excusa para las temporadas" y confesó que desde que nació su hijo "exploté".
La llegada de Ava también fue especial ya que ocurrió durante la Copa América 2021 solo dos días antes del partido ante Ecuador por cuartos de final. El arquero prefirió no bajar a cenar con el equipo para estar pendiente del parto, y al día siguiente salió a la cancha donde Argentina ganó 3 a 0 sin recibir goles. Su compromiso familiar es tal que hasta el propio Messi lo mencionó en su arenga antes de la final en el Maracaná.
Sin embargo el éxito no fue inmediato para el chico de Mar del Plata. Martínez debió atravesar préstamos en Oxford United, Sheffield Wednesday, Rotherham, Wolverhampton, Getafe y Reading. En ese proceso fue fundamental su decisión de trabajar con un psicólogo personal.
Al respecto el deportista reconoció que "Estaba en un punto de mi carrera en el que no sabía para dónde ir. Fue una de las decisiones más correctas que tomé". El amor de su esposa y el impulso de sus hijos terminaron de afilar a uno de los mejores arqueros del planeta.