Martes 14 de Abril
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Continúa la lucha de vecinos de Santa Lucía por salvar una plaza y sus árboles

Los vecinos no se van a dar por vencidos porque consideran que un espacio verde en una provincia como la nuestra es como un oasis en el desierto.

POR REDACCIÓN

18 de noviembre de 2014

“El gobernador siempre dice que no hay que perder las esperanzas”, le dijo ayer a DIARIO HUARPE Graciela Vargas, una de las vecinas de los alrededores de la Plaza de Los Artesanos, “y eso es lo que estamos haciendo. Y queremos que quede bien claro que no nos oponemos a la construcción de la escuela, sino por el contrario, proponemos que se haga en el terreno lindante que está prácticamente deforestado y no en el lugar donde hay 68 árboles, plantas, césped, caminos y hasta un escenario para actos culturales”, agregó.

Si bien la noticia tomó estado público la semana pasada con la nota publicada en este medio, los vecinos la vienen peleando desde hace rato, pero todavía no encuentran una puerta abierta al sentido común.

Ayer presentaron una carpeta con toda la documentación necesaria en la De­fensoría del Pueblo, y en esta semana iban a hacer lo mismo en la secretaría de Medio Ambiente de la provincia y en el Ministerio de Educación. No obstante, el lunes (pese a que desde el municipio negaron todo a este medio) los vecinos estuvieron reunidos con el intendente Marcelo Orrego, quien les dijo que desde la intendencia mucho no se podía hacer, ya que los terrenos pertenecen a la provincia. Un punto más que polémico, ya que la vecinal cuenta con un documento del año 2002 en el cual Vialidad Nacional cedía los terrenos a la comuna.

“El intendente nos dijo que esa documentación no tiene validez porque nadie la instrumentó en el municipio”, contó Mirtha, otra vecina de la zona.

El terreno en disputa está compuesto por tres parcelas: una de siete mil metros cuadrados, donde está la plaza; otra la de la calle y la última la del lote semiforestado, lugar en el cual los vecino piden que se construya el establecimiento escolar para salvar la plaza.

“Nosotros siempre entendimos que la plaza era nuestra”, expresó Mirtha, “porque cuando se inauguraban obras en la plaza o se le cambiaba el nombre (primero se llamó In­dependencia y por último Plaza de Los Artesanos), to­dos los funcionarios que venían a los actos decían que la plaza era de los vecinos y en realidad nos estaban mintiendo”.

Los vecinos no se van a dar por vencidos porque consideran que un espacio verde en una provincia como la nuestra es como un oasis en el desierto.

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