Viernes 27 de Marzo
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Economía > Crisis hídrica

El Consejo de Hidráulica definió 678 hm3 de agua para riego en San Juan

Gobierno aceptó la propuesta de regantes y fijó el esquema de riego para San Juan. Advirtieron que el sistema quedará prácticamente sin reservas.

Hace 13 horas
El Consejo de Hidráulica definió la cantidad y el cronograma de riego.

Tras semanas de tensión y negociaciones sin acuerdo, el Consejo de Hidráulica definió el esquema de distribución de agua para riego en San Juan y estableció un volumen de 678 hectómetros cúbicos para la temporada que se extendió hasta septiembre. La decisión se tomó en un contexto de fuerte caída del derrame del río San Juan y marcó un punto de equilibrio entre las necesidades productivas y la disponibilidad real del recurso.

El entendimiento se alcanzó en el ámbito del Consejo de Hidráulica, donde confluyen autoridades del Departamento de Hidráulica, representantes de las Juntas de Riego y entidades del sector productivo. En la jornada prevista para aprobar y firmar el acta, los consejeros plantearon nuevas objeciones respecto de lo conversado días antes e insistieron en la posibilidad de incrementar el volumen de agua a entregar. Ante la falta de consenso total, el Departamento de Hidráulica avanzó con la definición del esquema de distribución para la temporada, en función de la disponibilidad real del recurso y con el objetivo de resguardar el sistema hídrico provincial.

En diálogo con DIARIO HUARPE, el ministro de Producción, Gustavo Fernández, sostuvo: “La provincia accedió a brindar un poco más de agua de la que estaba previsto”. En esa línea, el acuerdo permitió reducir los días de corta respecto de escenarios más restrictivos y garantizar el abastecimiento para el sector chacarero durante los meses de invierno, uno de los puntos más sensibles de la negociación.

“Es un esfuerzo importante el que va a tener que hacer el sistema de reservas de los diques, pero lo importante es haber llegado a un acuerdo y a partir de ahí, ponernos a trabajar en el aspecto más importante. La cantidad, lamentablemente, no se puede modificar. La cantidad es lo que el río trae”, afirmó el ministro.

Desde el Departamento de Hidráulica señalaron que, con este esquema, el sistema quedará prácticamente sin reservas hacia el final del ciclo, lo que condicionará directamente la siguiente temporada agrícola. El próximo ciclo dependerá casi exclusivamente del aporte del río.

El escenario se agravó por un fenómeno climático particular en la cordillera. La nieve sufrió un proceso de sublimación, es decir, pasó directamente de estado sólido a gaseoso por efecto del viento, lo que redujo de manera significativa el volumen de agua disponible.

“Vamos a tener que usar las reservas que, gracias a una gestión muy eficiente en estos últimos años, se pudieron acumular. Esas reservas van a permitir atravesar este año difícil que tenemos en materia hídrica y ponernos a trabajar fundamentalmente en lo que es la eficiencia en la distribución, la eficiencia en la aplicación del riego, tranqueras adentro de cada una de las fincas”, agregó Fernández.

La eficiencia se convirtió en el eje

Según manifestó el ministro, el sector agrícola consume más del 80% del agua de la provincia, por lo que el desafío central pasó por mejorar la eficiencia tanto en la distribución como en la aplicación dentro de las fincas.

“El principal problema que tenemos en San Juan es enfocarnos en trabajar en la eficiencia del uso del agua”, afirmó.

“El agua es poca, pero aún esa poca agua alcanza si lo hacemos de manera eficiente”, señaló. Además, remarcó que el deterioro del sistema de canales, producto de años sin mantenimiento, fue uno de los principales problemas estructurales que condicionaron la gestión del recurso.

También planteó que la baja rentabilidad de algunos cultivos, especialmente la vid, limitó la capacidad de los productores para invertir en mejoras tecnológicas, lo que obligó al Estado a diseñar herramientas de acompañamiento.

“La desidia y el abandono de la distribución de canales no se puede arreglar en dos años, ni en tres, ni en cuatro. Es un proceso que va a llevar tiempo. Lo importante es dar pasos y ir año a año mejorando”, cerró.

El consumo humano se mantuvo como prioridad

Uno de los factores centrales que condicionó la distribución fue el abastecimiento de agua potable, que no estuvo incluido dentro del cupo de riego y tuvo prioridad absoluta.

Desde el Gobierno advirtieron que una baja significativa en la cota del embalse de Ullum podría comprometer la captación de agua para las plantas potabilizadoras. Por eso, el esquema buscó resguardar el funcionamiento integral del sistema hídrico.

Dato

En septiembre se volverá a evaluar la situación hidrológica para definir cómo será la distribución a partir de octubre.

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