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El Tano Pasman anticipó cómo verá la final River-Belgrano
A casi 15 años del histórico descenso de River ante Belgrano, Santiago “Tano” Pasman volvió a quedar en el centro de la escena por la final del Torneo Apertura 2026.
POR REDACCIÓN
Cada vez que River y Belgrano se enfrentan, el nombre del Tano Pasman reaparece inevitablemente en el recuerdo colectivo del fútbol argentino. Y esta vez no es la excepción: el próximo cruce entre ambos equipos por la final del Torneo Apertura 2026 reactivó los fantasmas de aquel histórico descenso millonario de 2011.
Santiago Pasman, recordado mundialmente por su explosiva reacción durante la Promoción que mandó a River a la B Nacional, habló en la previa del partido decisivo y dejó una frase que rápidamente se viralizó: “Voy a mirar el partido medicado y esperando que no pierda River”.
El reconocido hincha millonario explicó que, aunque el episodio de 2011 ya quedó atrás, los encuentros importantes todavía le generan una enorme carga emocional. Incluso admitió que suele tomar relajantes cuando siente que los nervios lo sobrepasan durante partidos clave de River.
“¿Si es una revancha del 2011? No, es algo aparte. Hoy se juega por un campeonato”, aclaró Pasman, intentando separar la final actual del traumático descenso sufrido hace casi quince años frente al conjunto cordobés.
Aquella Promoción de 2011 quedó marcada como uno de los momentos más impactantes en la historia del fútbol argentino. River perdió la categoría por primera vez tras caer ante Belgrano en la serie de repechaje y descendió a la Primera B Nacional luego de más de un siglo en la máxima división.
El video del Tano Pasman insultando, gritando y sufriendo frente al televisor durante aquel partido se convirtió en un fenómeno viral que trascendió el deporte y pasó a formar parte de la cultura popular argentina.
De cara a esta nueva definición, Pasman confirmó que no viajará a Córdoba para presenciar el encuentro en el estadio Mario Alberto Kempes. Según contó, decidió quedarse en su casa tanto por cuestiones económicas como por comodidad emocional.
“Posiblemente me tome algo para ver el partido”, insistió entre risas, aunque reconoció que ni siquiera la medicación logra tranquilizarlo del todo cuando River juega instancias decisivas.