Viernes 10 de Abril
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Judiciales > Crimen del Valle Grande

Encontraron pólvora en las manos de tres imputados del asesinato de Emir

A seis meses de la muerte de Emir Barboza, la investigación judicial determinó que tres de los imputados por el asesinato tenían pólvora en sus manos.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El menor falleció tras ser trasladado de urgencia al hospital.

Este viernes 10 de abril se realizó una audiencia clave por el asesinato de Emir Barboza, ocurrido en el barrio Valle Grande de Rawson. La fiscalía incorporó resultados de dermotest que arrojaron presencia de pólvora en Dante Emanuel Carrizo, Hernán Ariel Carrizo y Gonzalo José David Santander. Estos rastros sugieren que los acusados manipularon o dispararon un arma de fuego recientemente.

En contraposición, Alan Iván Bazán, Jonathan Javier Carrizo y Cristian Daniel Guajardo Carrizo obtuvieron resultados negativos en la misma pericia. Los imputados Gabriel Jesús Orostizaga y Uriel Rodríguez no fueron examinados debido a que se entregaron días después del hecho, lo que impidió la toma de muestras útiles.

Durante el acto judicial ante la UFI Delitos Especiales, todos los defensores solicitaron la libertad de sus representados. El doctor Videla, a cargo de la defensa de Orostizaga, ofreció una caución de $1.500.000, monto que la familia manifestó estar dispuesta a abonar para que recupere la libertad.

La causa, a cargo del fiscal Iván Grassi, cuenta con elementos secuestrados por personal de Criminalística en cuatro allanamientos simultáneos realizados entre las manzanas 23 y 26. En esos operativos se hallaron un revólver Bagual calibre 22, otra arma de fuego encontrada horas más tarde, vainas servidas, cartuchos de diversos calibres, proyectiles deformados, prendas de vestir y teléfonos celulares. Actualmente, se realizan estudios de ADN sobre las armas para determinar quién tuvo contacto directo con ellas.

El hecho se remonta a la madrugada del martes 14 de octubre de 2025, cuando una disputa entre menores desencadenó una balacera entre las familias Limolle, Carrizo y Barboza. El niño de ocho años recibió un proyectil en el pecho mientras estaba en la calle.

La médica legista Ana Bruna confirmó que la bala quedó alojada en el cuerpo sin orificio de salida, provocando una muerte casi instantánea a pesar del traslado de urgencia por parte de un familiar. La justicia continúa analizando los perfiles genéticos y las pericias balísticas para esclarecer quién efectuó el disparo mortal.

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