Provinciales > Política habitacional
Nueva modalidad del IPV: las casas ya no incluirán calefón solar en San Juan
El IPV entregó más de 40 viviendas en Chimbas con una modificación clave: se suspendió el uso de calefones solares por problemas derivados de la dureza del agua en San Juan.
En una nueva entrega habitacional en el departamento de Chimbas, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) oficializó un cambio relevante en la modalidad constructiva: las casas ya no incluirán calefones solares. La decisión responde a problemas técnicos derivados de la calidad del agua en San Juan y marca un giro en el equipamiento de las viviendas sociales.
La directora del IPV, Elina Peralta, encabezó la entrega del barrio El Alba, un conjunto de más de 40 viviendas que forman parte del cronograma mensual de adjudicaciones. Las unidades fueron ejecutadas con sistema constructivo tradicional y cuentan con todos los servicios básicos.
Además, dentro del barrio se contemplaron viviendas adaptadas para personas con discapacidad, en línea con los criterios de accesibilidad que sostiene el organismo.
Por qué se eliminan los calefones solares
El cambio central en esta operatoria es la suspensión del uso de calefones solares. Según explicó Peralta, la medida responde a problemas de funcionamiento vinculados a la dureza del agua en la provincia.
“La vida útil del sistema es muy corta, alrededor de seis meses, y su mantenimiento resulta costoso para las familias”, señaló. En este contexto, el IPV decidió reemplazarlos por artefactos convencionales eléctricos y a gas, más acordes a la realidad local.
Desde Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), su presidente José Beltrán respaldó el diagnóstico. Indicó que el agua en San Juan es naturalmente mineralizada, lo que afecta el rendimiento de estos equipos. “No es que no se puedan usar, pero su durabilidad se reduce considerablemente”, explicó.
Calidad constructiva y contexto económico
Pese a la modificación en el equipamiento, desde el IPV aseguraron que no hubo una baja en la calidad de las viviendas. “No se ha resignado ni el nivel constructivo ni la funcionalidad”, afirmó la directora.
No obstante, reconoció que la reducción de fondos nacionales y de la coparticipación impacta en la planificación del organismo, que debe ajustar sus recursos sin frenar el ritmo de obras.
Entregas y nuevos proyectos
El IPV prevé mantener un esquema de entregas mensuales y proyecta superar el millar de viviendas adjudicadas durante el año, sujeto a la disponibilidad financiera.
En paralelo, se avanza en el diseño de nuevos barrios que podrían activarse cuando exista factibilidad económica. También continúa en evaluación la implementación de operatorias individuales, aunque su puesta en marcha dependerá del contexto presupuestario.
En cuanto a las condiciones de pago, se informó que la cuota promedio de las viviendas entregadas ronda los $150.000 mensuales. El cambio de modalidad —con la salida de los calefones solares— refleja una adaptación técnica a las condiciones estructurales de la provincia, con el objetivo de garantizar soluciones habitacionales más sostenibles en el tiempo.