Domingo 03 de Mayo
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Política > Polémica

Nuevo viaje de Adorni reaviva dudas por gastos y financiamiento

Un traslado aéreo y una estadía de alto costo en Bariloche reavivan dudas sobre los ingresos del vocero presidencial y la trazabilidad de los pagos.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Un nuevo viaje de Adorni, vuelve a ponerlo bajo la lupa de ss gastos como funcionario nacional. Imagen: Archivo. 

Un nuevo viaje del vocero presidencial, Manuel Adorni, volvió a instalar interrogantes en torno a su situación patrimonial y la transparencia en el manejo de sus gastos personales. La polémica se reavivó tras conocerse detalles de una estadía en Bariloche junto a su familia, que por su magnitud económica contrasta con los ingresos declarados del funcionario.

El traslado se realizó a través de Aerolíneas Argentinas y tuvo un costo de $1.737.432. Adorni viajó acompañado por su esposa, Bettina Angeletti, y sus dos hijos, en un esquema que rápidamente llamó la atención por el nivel de gasto involucrado.

Una vez en destino, la familia se alojó durante cinco noches en el Llao Llao Hotel & Resort Golf-Spa, uno de los complejos más exclusivos del país. La estadía incluyó habitaciones de alta gama y una serie de consumos adicionales, como excursiones, gastronomía y servicios dentro del hotel, que elevaron el monto total a alrededor de $9 millones.

El eje de la discusión no pasa únicamente por el nivel de vida del funcionario, sino por la relación entre esos gastos y sus ingresos formales. Al momento del viaje, Adorni percibía un salario como vocero presidencial inferior a los tres millones de pesos netos mensuales. En paralelo, su esposa estaba registrada como monotributista en una categoría inicial, lo que refuerza las dudas sobre la capacidad económica del grupo familiar para afrontar ese nivel de erogaciones.

A esto se suma un elemento que complejiza aún más el escenario: la modalidad de pago de la estadía. Según trascendió, la cuenta del hotel no fue saldada al momento del check-out, sino que se canceló tres meses después mediante una transferencia bancaria. Este esquema de “pago diferido” resulta inusual en el sector turístico, donde las políticas comerciales suelen ser estrictas en cuanto a la cancelación inmediata de consumos personales.

Fuentes vinculadas al funcionamiento interno del establecimiento deslizaron que este tipo de facilidades no son habituales, lo que abre interrogantes sobre las condiciones bajo las cuales se otorgó ese margen de pago o, incluso, sobre quién asumió efectivamente el costo durante ese período.

El episodio se suma a otros cuestionamientos que han puesto a Adorni en el centro de la escena pública, especialmente en lo que refiere a la coherencia entre sus ingresos declarados y su nivel de gastos. En un contexto donde la transparencia de los funcionarios es un tema sensible, el caso vuelve a activar el debate sobre los controles y la necesidad de mayor claridad en la información patrimonial.

Mientras tanto, no hubo precisiones oficiales que permitan despejar las dudas. El silencio en torno al tema alimenta las especulaciones y mantiene el foco sobre un funcionario que, por su rol, ocupa un lugar central en la comunicación del Gobierno nacional.

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