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Receta de torta salada de vegetales y queso lista en pocos pasos
Una opción nutritiva que rinde 6 porciones y utiliza ingredientes simples que suelen estar en cualquier heladera.
POR REDACCIÓN
Encontrar soluciones rápidas para el menú diario suele ser un desafío, por eso aparece la consigna de "basta de tartas" tradicionales para dar paso a opciones más creativas. Esta preparación de queso y vegetales se presenta como la "candidata ideal para cocinar sin complicarse una comida completa", ya que permite ahorrar tiempo en la cocina sin resignar sabor.
Para empezar, se necesitan 250 g de papa y 100 g de zanahoria ralladas en crudo. La receta es tan sencilla que "no requiere amasados ni cocciones complicadas", lo que facilita el proceso para quienes tienen poco tiempo. Al prescindir de la base tradicional, se destaca que "no lleva masas compradas", logrando un resultado totalmente casero y húmedo.
El procedimiento consiste en mezclar las verduras en un bowl junto con 160 g de harina 000, una cucharada de polvo de hornear, 30 ml de leche y dos huevos grandes. Tras salpimentar, se incorporan 150 g de queso en cubos. Según explican los expertos, esta mezcla "se adapta fácilmente a lo que haya en la heladera", permitiendo usar variedades como mozzarella o queso cremoso.
Una vez lista la preparación, se vuelca en una fuente de aproximadamente 30 x 26 cm protegida con papel manteca. Por encima se distribuye una cebolla colorada cortada en láminas finas y 30 g de queso rallado. El tiempo total de elaboración es de 50 minutos, incluyendo un horneado de 35 a 40 minutos a 180 grados.
Antes de servir las seis porciones, es fundamental tener paciencia. Se recomienda dejarla enfriar durante 10 minutos porque "el reposo ayuda a que tome mejor consistencia al cortar". Además, esta torta aporta entre 280 y 330 kcal por porción, lo que la vuelve una alternativa equilibrada.
Para quienes buscan variantes, es posible sumar zucchini, espinacas o proteínas como pollo y atún. Incluso se adapta a dietas especiales usando premezclas sin gluten o productos vegetales. Una gran ventaja es que es apta para congelar y se puede recalentar en la freidora de aire manteniendo su calidad. Como punto clave del éxito, se recuerda que "no hace falta cocinar las verduras" previamente.