Miércoles 18 de Marzo
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Provinciales > Datos oficiales

Adopción en San Juan: 85 familias inscriptas para solo seis niños en adoptabilidad

Existen 114 legajos activos en el registro, pero 29 no están disponibles actualmente por distintas situaciones.

Hace 2 horas
La mayoría de aspirantes busca niños pequeños y sin patologías.

El sistema de adopción en San Juan evidencia un fuerte desajuste entre la cantidad de postulantes y la realidad de los niños en espera. La estructura actual muestra una amplia base de aspirantes frente a un número muy reducido de casos en condiciones legales de ser adoptados, lo que genera demoras y redefine las posibilidades de vinculación.

Según fuentes calificadas dijeron a DIARIO HUARPE, actualmente hay solo seis niños, niñas y adolescentes en situación de adoptabilidad en San Juan. Algunos de ellos ya se encuentran en proceso de búsqueda de familias dentro del registro, mientras que otros serán incluidos en convocatorias públicas debido a sus características particulares. A la vez, se aclaró que no todos los menores alojados en residencias están en condiciones de ser adoptados, ya que esa situación depende de una declaración judicial previa.

En paralelo, el Registro Único de Adopción cuenta con 114 legajos activos. Sin embargo, 29 de esas carpetas se encuentran transitoriamente no disponibles por diferentes motivos, como procesos de vinculación en curso, situaciones personales o de cualquier índole. “Estas carpetas no se pierden, sino que quedan en pausa hasta que puedan retomar el proceso”, explicó a DIARIO HUARPE la directora Teresita Rodríguez. De este modo, actualmente son 85 las familias efectivamente disponibles para adoptar.

Cómo funciona el sistema

El registro, que depende de la Corte de Justicia, centraliza todas las postulaciones desde 1989. “Aquí se inicia el camino formal para quienes desean convertirse en familias adoptivas”, señaló Rodríguez. Los requisitos son accesibles: ser mayor de 25 años, acreditar estabilidad y presentar documentación básica, sin necesidad de contar con vivienda propia ni ingresos elevados.

El proceso incluye entrevistas con equipos interdisciplinarios. “Se trata de instancias de acompañamiento para construir un proyecto adoptivo acorde a la realidad de cada persona”, indicó.

Perfil de los postulantes

En cuanto a la composición de las familias inscriptas, el 51,16% corresponde a matrimonios heterosexuales, el 25,58% a personas solas, el 20,93% a uniones convivenciales heterosexuales y un 1,16% tanto a matrimonios como a uniones igualitarias. Esta diversidad refleja la amplitud del sistema en términos de acceso.

Geográficamente, los legajos se distribuyen principalmente en Capital y Santa Lucía (17,44% cada uno), seguidos por Chimbas y Rivadavia (12,79%), Rawson (10,47%) y Pocito (6,98%), con menor presencia en otros departamentos, pero aún así siempre hay alguien disponible para adoptar.

Preferencias y limitaciones

Uno de los principales desafíos radica en las preferencias de los postulantes. Más del 90% de las familias acepta niños de hasta tres años, pero ese porcentaje cae progresivamente: 55,26% para niños de seis años, 30,70% para ocho años y menos del 10% a partir de los 11 años. “A medida que aumenta la edad, disminuye drásticamente la disponibilidad adoptiva”, advirtió Rodríguez.

Además, el 57,02% de los postulantes prefiere adoptar un solo niño, mientras que el 42,98% acepta grupos de hermanos. En cuanto a condiciones de salud, el 79,82% no acepta niños con enfermedades o discapacidades, frente a un 20,18% que sí lo hace. “Estas decisiones reducen significativamente las posibilidades de encontrar familias para muchos niños”, sostuvo.

Alcance nacional de la adopción

Una vez que una familia es aprobada e inscripta en el Registro Único de Adopción, su postulación no queda limitada únicamente a San Juan, sino que pasa a integrar una base de datos nacional. “La inscripción en el registro provincial habilita automáticamente a formar parte del sistema nacional, lo que amplía las posibilidades de ser convocados”, explicó la directora Teresita Rodríguez.

Esto implica que, si no se encuentra una familia adecuada dentro de la provincia, los organismos pueden buscar postulantes en otras jurisdicciones. “La prioridad siempre está en el niño, por lo que si en una provincia no se logra una vinculación, se recurre a la red nacional para garantizar su derecho a vivir en familia”, indicó. No obstante, cada familia puede definir su disponibilidad para trasladarse o participar en procesos fuera de su región.

El enfoque en el niño

Desde el organismo remarcan que el eje del sistema no está puesto en el deseo de los adultos, sino en el derecho de los niños. “El objetivo es garantizar que cada niño pueda desarrollarse en una familia, no satisfacer expectativas idealizadas”, expresó la directora.

En ese marco, el trabajo del registro apunta a ajustar las expectativas de los postulantes. “Se busca que comprendan la realidad concreta y puedan ampliar su disponibilidad adoptiva”, concluyó.

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