Miércoles 01 de Abril
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Mundo > Rumbo a la Luna

Artemis II: El despegue de la nave Orión resultó exitoso

La humanidad busca volver a acercarse a la Luna con la Misión Artemis II. Cuatro astronautas orbitarán alrededor del satélite de la Tierra. En el interior de la nave hay un microsatélite argentino.

Por Raúl Caliva
Hace 3 horas

La nave Orion hizo un despegue exitoso desde Cabo Kenedy.

Diez minutos después de lo pautado, la nave Orión despegó hacia la Luna. De este modo, la NASA concretó un hecho histórico, al lanzar el Artemis II, el cohete más poderoso jamás construido para una misión espacial de largo alcance. 

El lanzamiento del primer viaje tripulado a la Luna desde 1972, resultó positivo, pese a algunos inconvenientes previos en la plataforma de lanzamiento. La odisea histórica pretende impulsar a Estados Unidos hacia una nueva era de la exploración espacial.

La misión de la NASA bautizada Artemis II se ha gestado durante años, con repetidos contratiempos. Pero finalmente la nave despegó de Florida como estaba programado.

La cápsula tripulada Orion ya vuela por su cuenta con los cuatro astronautas a bordo. Ahora se prepara para sostenerse durante este viaje de 10 días desplegando sus paneles solares.

Cada uno de estos paneles mide 7 metros) de largo y cuenta con 5.000 celdas solares que convierten la luz del Sol en electricidad. Están conectados al Módulo de Servicio Europeo, un componente cilíndrico ubicado en la base de Orion.

Construido por el socio internacional de la NASA, la Agencia Espacial Europea, este módulo es clave para la misión: suministra oxígeno, energía y otros sistemas de soporte esenciales para la nave de los astronautas.

El equipo de astronautas integrado por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, debe permanecer en misión durante unos 10 días.

La nave se lanzará a toda velocidad alrededor del satélite natural de la Tierra sin aterrizar, una misión similar a la que hizo el Apolo 8 en 1968.

Los cuatro astronautas ya llegaron a Cabo Cañaveral y salieron a la plataforma, desde donde saludaron al público antes de ingresar a la nave.

Será la primera vez que una mujer, un hombre negro y un ciudadano no estadounidense participen en una misión a la Luna.

También será el primer vuelo tripulado del nuevo cohete lunar de la NASA, denominado SLS.

El enorme cohete color naranja y blanco está diseñado para permitir que Estados Unidos regrese de manera recurrente a la Luna en los próximos años.

El objetivo a futuro es establecer una base permanente que sirva como plataforma para una exploración más profunda.

“Es un peldaño hacia Marte, donde podríamos tener la mayor probabilidad de encontrar evidencia de vida pasada, pero también es una piedra de Rosetta para entender cómo se forman otros sistemas solares”, dijo Koch en una conferencia de prensa el fin de semana.

La misión estaba inicialmente prevista para despegar en febrero. Pero los repetidos contratiempos la frenaron e incluso obligaron a regresar el cohete a su hangar para análisis y reparaciones.


A tan pocos minutos del lanzamiento de la nave Orion, Cabo Cañaveral, en Florida, presenta un clima favorable en un 80% para el despegue, con vientos menores a 20 nudos.

Por su parte, los astronautas chequean todos los sistemas electrónicos del cohete, mientras que los operadores y técnicos completaron el abastecimiento de combustible del enorme cohete lunar SLS.

Como parte de los preparativos, los equipos de la agencia también verifican que todos los cierres alrededor de la escotilla estén correctamente sellados y listos para la misión. 

La NASA informó que se presentó un problema vinculado al sistema de terminación de vuelo del Space Launch System (SLS), que identifica la supervisión de seguridad durante el lanzamiento y tras el despegue, una función que está a cargo de la Fuerza Espacial de Estados Unidos.

Lo que parecía una complicación de último momento, pudo ser resulta. “Los equipos de lanzamiento han superado el obstáculo del sistema de terminación de vuelo”, comunicó la NASA.

Los ingenieros afirmaron que el problema no estaba en el hardware a bordo del cohete, sino del lado del “range” —un término utilizado para describir la supervisión de seguridad por parte de la Fuerza Espacial. “El range está Go — es decir, está solucionado y eso ya no es una restricción”, comunicaron.

La misión de ATENEA

El microsatélite argentino ATENEA que participa de la misión Artemis II, es desarrollado íntegramente en el país, forma parte de la misión Artemis II de la NASA, que marcará el regreso de astronautas a la Luna tras más de cincuenta años.

Esto sitúa a Argentina entre las pocas naciones que logran integrar tecnología propia en una travesía de exploración espacial de alto perfil. Según informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), el proyecto Atenea se convirtió en un emblema de cooperación federal, innovación y talento joven en el mapa aeroespacial global.

La gestación de Atenea responde a la sinergia de múltiples instituciones. El desarrollo involucró a la CONAE, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.

El satélite, de formato CubeSat clase 12U, mide 30 x 20 x 20 centímetros y fue integrado y probado en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Allí, superó ensayos de vibración, termovacío y compatibilidad electromagnética, exigidos por la NASA para garantizar el desempeño durante el lanzamiento y la operación en el espacio profundo.

El equipo argentino trasladó Atenea a los Estados Unidos para integrarlo al cohete SLS (Space Launch System), que impulsará la nave Orión en su viaje alrededor de la Luna. 

El satélite nacional fue seleccionado entre propuestas de casi 50 países, de los que apenas cuatro —Alemania, Corea del Sur, Arabia Saudita y Argentina— obtuvieron lugar en la misión Artemis II.

 

¿Cuál será la función del microsatélite?

ATENEA va a operar a una distancia de 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que constituye un récord para la industria espacial argentina.

La función principal del satélite argentino ATENEA durante la misión Artemis II será obtener datos de radiación y comunicaciones a 70.000 kilómetros de la Tierra, validar tecnologías nacionales en el espacio profundo y evaluar el comportamiento de sistemas electrónicos y sensores en condiciones extremas, según lo detallado por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación y la NASA.


 

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