Jueves 28 de Mayo
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Departamentales > Polémica patrimonial

Capilla de Villa Mercedes: Gobierno niega que exista orden de demolición

El Gobierno decidió "tomar el guante" tras un pedido de Acodepas para suspender la demolición de la capilla jachallera y evaluar alternativas técnicas.

El objetivo primordial no es la destrucción del patrimonio, sino evaluar alternativas.

El ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, confirmó que el Gobierno provincial decidió "tomar el guante" ante un pedido formal de la Asociación Civil para la Conservación y Defensa del Patrimonio Sanjuanino (Acodepas). La entidad solicitó formalmente una suspensión de 30 días para frenar cualquier intento de demolición del Templo Nuestra Señora de las Mercedes en Jáchal, permitiendo así que el Estado articule reuniones con todos los sectores involucrados para buscar una solución distinta al derribo total. Según detalló Romero, tras consultar con el Ministerio de Infraestructura, se constató fehacientemente que no existe actualmente una orden de demolición vigente emitida por el Ejecutivo, lo que abre una ventana de diálogo técnico y social antes de tomar cualquier medida irreversible sobre el edificio.

Esta intervención oficial marca un punto de inflexión en la fuerte polémica generada por las recientes declaraciones del Párroco de Jáchal, Gustavo Vaca, quien a mediados de mayo había anunciado que el templo sería demolido debido a su avanzado estado de deterioro estructural. El sacerdote había confirmado que el desalojo total del recinto estaba previsto para finales de este mes, con el objetivo de permitir el ingreso de una empresa encargada del relevamiento técnico previo a la demolición y posterior reconstrucción. Según el párroco, la construcción de adobe, que data originalmente de 1886, se encuentra "fracturada completamente", y demolerla era "lo más sensato" para no poner en riesgo la vida de los ciudadanos, dado que nadie quería asumir el costo humano de un eventual colapso.

Sin embargo, ante el rechazo de las organizaciones patrimoniales que calificaron el plan de demolición como "irregular y grave", el ministro Romero ha optado por un camino de consenso multisectorial. Para ello, la Provincia ya inició gestiones para reunir a especialistas del Inpres, autoridades del Arzobispado de San Juan de Cuyo, representantes del Ministerio de Infraestructura y la Dirección de Patrimonio. El objetivo primordial es analizar los informes técnicos que califican la situación del inmueble como "crítica", especialmente tras el agravamiento de las grietas horizontales y verticales en los muros de adobe a causa del último terremoto y la escasa consolidación del terreno.

Seguridad y patrimonio en debate

Pese al freno administrativo, el ministro Romero fue tajante al señalar que el estado del edificio es sumamente delicado y que la seguridad de la gente es un factor no negociable. "Lo que está claro es que no podemos en este momento, como está el inmueble, permitir que nadie ingrese; no está habilitado", advirtió el funcionario. El debate técnico se centrará en si es posible realizar una consolidación estructural o si el grado de fractura de los muros de adobe hace inevitable la sustitución, tal como planteaba el proyecto inicial de la Iglesia apoyado en un acta de colaboración firmada el mes pasado con la gestión provincial.

Un punto clave de la controversia radica en el estatus legal del edificio. Mientras el párroco Vaca sostiene que la declaración de "Solar Histórico" protege únicamente el suelo y no la edificación en sí, permitiendo así su intervención, desde el Ministerio de Turismo y Cultura se reconoce que, aunque el inmueble es de propiedad privada del Arzobispado, constituye un patrimonio cultural e histórico que requiere una gestión conjunta y cuidadosa. "Independientemente de la declaración que tenga, vamos a analizar todas las alternativas con todos los actores", insistió Romero, buscando desarticular la idea de una acción unilateral.

El futuro de la fe y la memoria en Villa Mercedes

La situación ha mantenido en vilo a la comunidad de Villa Mercedes. Para el próximo sábado 30 de mayo, el padre Vaca había programado una jornada de movilización comunitaria para trasladar el mobiliario, reliquias y antigüedades hacia las capillas de Andacollo y San Isidro Labrador, con el apoyo de camiones de la Municipalidad de Jáchal. Este operativo buscaba cumplir con el pedido del Monseñor Lozano de crear un "archivo histórico sensible" del templo antes de que este dejara de existir.

Ahora, con la intervención del ministro Romero y el pedido de Acodepas, el proceso entra en una pausa de análisis profundo. La Provincia busca que la solución final sea "posible y beneficiosa para todos", respetando la identidad jachallera sin descuidar la integridad física de quienes asisten al lugar. En los próximos días, las mesas de diálogo determinarán si la histórica capilla podrá ser salvada mediante técnicas de restauración o si, finalmente, la demolición será el único camino tras agotar todas las instancias de preservación propuestas por los defensores del patrimonio

 

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