Martes 14 de Abril
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Economía > Alternativa

Carnicerías comenzaron a vender carne de burro en Argentina: cuánto cuesta el kilo

La carne de burro ya se vende en carnicerías con un valor muy inferior al de la carne vacuna. 

POR REDACCIÓN

Hace 4 horas
A $7.500 el kilo, la carne de burro comenzó a venderse en carnicerías. FOTO: Gentileza

En la provincia de Chubut, una iniciativa comercial abrió un fuerte debate en redes sociales y en la opinión pública. Se trata de la venta de carne de burro en carnicerías, una alternativa a la carne vacuna que ya comenzó a comercializarse en Trelew y que despertó posturas encontradas: para algunos representa una opción económica y nutritiva, mientras que para otros es un límite cultural difícil de cruzar debido al vínculo histórico y afectivo con el animal.

El dato que más llamó la atención es su precio. Actualmente, el kilo de carne de burro se vende a $7.500, lo que la posiciona como una alternativa más económica frente a cortes vacunos y ovinos, cuyos valores en la región son considerablemente superiores. Según explicó el impulsor del proyecto, el precio final no superaría en ningún caso el 50% de lo que vale la carne de vaca.

Las primeras ventas comenzaron en una carnicería de Trelew, luego de una etapa experimental que incluyó faenas controladas. Además, se anunció una degustación abierta para el 16 de abril en una parrilla local, donde se podrán probar empanadas, chorizos y asado elaborados con esta carne. El proyecto, denominado "Burros Patagones", fue impulsado por el productor rural Julio Cittadini en la zona de Punta Tombo, quien explicó que la idea nace de un problema estructural que atraviesa la Patagonia con la crianza del ovino, afectada por la depredación de fauna silvestre, la baja rentabilidad y las condiciones climáticas adversas. Como la Patagonia, por sus condiciones desérticas, no es apta en muchos casos para la producción de vacunos, surgió la posibilidad de producir burros, que se adaptan perfectamente a la zona de estepa.

La iniciativa comenzó a tomar forma en abril de 2026 y rápidamente dejó de ser una prueba para convertirse en una experiencia concreta con llegada al público. Se autorizó una prueba piloto con faena limitada y venta al público, y según detalló Cittadini, lo que se puso a disposición de los consumidores voló de la góndola. El proyecto también apunta a reducir tiempos de producción respecto al ganado bovino, ya que se estima faenar animales de entre 120 y 130 kilos al gancho, con un tiempo de cría que oscila entre el año y medio y los dos años y medio.

Desde el punto de vista nutricional, la carne de burro presenta características que la vuelven competitiva frente a otras carnes. Es magra, con bajo contenido de grasa y colesterol, tiene un alto aporte de proteínas y aminoácidos esenciales, y contiene minerales como hierro, calcio y fósforo. Además, posee más ácidos grasos poliinsaturados, beneficiosos para la salud cardiovascular, y es tierna, incluso más que algunos cortes vacunos. Para quienes buscan reducir el consumo de grasas saturadas sin resignar proteína, aparece como una alternativa interesante dentro de la dieta.

El impulsor del proyecto aclaró que, pese a versiones difundidas en algunos medios, no existe rechazo local a la iniciativa y que no hay ningún tipo de controversia con organizaciones que se opongan al consumo. También explicó que la producción se realiza bajo controles sanitarios, ya que el burro es un animal doméstico y se está trabajando en forma absolutamente controlada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

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