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Cómo preparar gelatina de frutilla clásica paso a paso para el verano
La gelatina de frutilla clásica es una receta sencilla y liviana ideal para los días de calor. Con pocos ingredientes y un procedimiento rápido, este postre fresco se prepara bien frío y puede servirse solo o como base de otras preparaciones veraniegas.
POR REDACCIÓN
La gelatina de frutilla clásica es uno de los postres más fáciles y refrescantes para el verano argentino: se prepara con gelatina sabor frutilla, agua caliente y fría, y opcionalmente frutillas frescas picadas, y requiere solo tiempo de enfriado en heladera para quedar firme y lista para servir.
Ingredientes esenciales para unas 6 porciones incluyen 2 sobres de gelatina de frutilla, 500 ml de agua caliente para disolverla y 500 ml de agua fría para completarla; si se quiere, se pueden incorporar frutillas frescas lavadas y cortadas dentro del molde o en copas individuales antes de verter la gelatina líquida.
Paso a paso: primero se disuelve la gelatina en el agua caliente removiendo hasta que no queden grumos; luego se añade el agua fría y se integra suavemente. En moldes o copas, opcionalmente se colocan trozos de frutilla y se vierte la gelatina, que debe llevarse a la heladera por al menos 3 horas hasta que cuaje.
El resultado es un postre bien frío, suave y con un sabor frutal liviano, ideal para combatir el calor y para servir en reuniones, meriendas o como cierre dulce después de una comida abundante. Además, la gelatina puede usarse como base para otras preparaciones frías —como postres en capas o con cremas— o acompañarse con frutas frescas según el gusto.