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El FMI proyectó menos crecimiento y más inflación para la economía argentina
El organismo difundió la actualización de las Perspectivas Económicas. Advirtió por el impacto de la guerra en Medio Oriente.
POR REDACCIÓN
En el marco de sus reuniones conjuntas con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) difundió este martes su informe de Perspectivas Económicas globales (WEO). Los datos para la Argentina no son alentadores: el organismo aplicó un recorte de 0,5 puntos en la previsión de crecimiento y elevó drásticamente la proyección de inflación para este 2026.
"Se debe fundamentalmente a que la actividad estuvo más débil en la segunda mitad del año pasado", detalló Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de Investigación del FMI. Si bien Argentina es exportador de energía, Brooks explicó que el beneficio de mejores precios externos es compensado por una inflación más alta que erosiona los ingresos reales de la población.
Menos dinamismo y más presión en los precios
A pesar de que informes previos eran más optimistas (proyectaban un 4,5% en octubre pasado), el FMI considera ahora que la economía argentina crecerá solo un 3,5% este año. El organismo espera que la recuperación sólida se traslade recién hacia el 2027.
Sin embargo, el dato más alarmante se focalizó en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El FMI espera que la inflación anual en la Argentina promedie el 30,4% este año, una cifra que casi duplica el 16,4% que el propio organismo había estimado hace apenas seis meses. "Esperamos que el proceso de desinflación siga, pero un poco más gradual que en nuestros pronósticos previos", indicó la funcionaria.
El factor "guerra" y la incertidumbre global
El trabajo puso el foco en el impacto de la guerra en Medio Oriente, que ya lleva un mes y medio. El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, resumió que el conflicto elevó el costo de todos los bienes y servicios que dependen de la energía, presionando la inflación general y reduciendo el poder adquisitivo a nivel mundial.
El Fondo alertó que esta situación podría derivar en mayores ajustes sobre la política monetaria y generar un escenario de "aversión al riesgo" en los mercados financieros, lo que suele afectar con más fuerza a las economías emergentes como la argentina.
El pedido de estabilidad
Ante este panorama de crisis energética global y tensiones geopolíticas, el FMI exhortó a los países a "preservar la estabilidad de precios y financiera". Asimismo, remarcó que, ante movimientos "excesivos o desordenados del tipo de cambio", podrían justificarse medidas temporales de intervención cambiaria, siempre que se respalden con políticas fiscales adecuadas.
El diagnóstico para la región es de una gran dispersión, pero el mensaje del Fondo fue claro: la desatención de la sostenibilidad fiscal y la demora en reformas estructurales podrían agravar los efectos de la que ya se perfila como una de las mayores crisis energéticas de la historia reciente.