Judiciales > La casta y sus vuelos
La fiscalía ratificó los gastos en dólares que tuvo Adorni en su viaje a Aruba
El fiscal Gerardo Pollicita certificó que el jefe de Gabinete gastó 6.000 dólares solo en pasajes para su familia durante el receso veraniego 2024-2025.
POR REDACCIÓN
La causa por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, continúa y se investiga si el costo del resort en Aruba guarda relación con los ingresos declarados del funcionario.
El escándalo político sobre el patrimonio de Manuel Adorni sumó otro capítulo determinante que complica su estrategia de defensa. El fiscal federal Gerardo Pollicita confirmó que, entre el 29 de diciembre de 2024 y el 10 de enero de 2025, el actual jefe de Gabinete viajó a la isla de Aruba en primera clase junto a su esposa y sus dos hijos. Según los registros de la aerolínea LATAM, el costo de los tickets ascendió a 1.450 dólares por persona, totalizando una erogación de 5.800 dólares solo en traslados para el grupo familiar.
El foco de la investigación judicial se posa ahora sobre el alojamiento en la exclusiva isla caribeña. Se investiga si la familia se hospedó en el Hotel Tamarijn Aruba, un complejo “all inclusive” cuyos costos rondan los 1.000 dólares diarios por persona. Ante la sospecha de una asimetría entre los gastos ostentados y los ingresos del funcionario libertario, la Justicia ordenó el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Adorni para rastrear el origen de los fondos que financiaron el tour, que incluyó escalas en Perú y Ecuador.
Esta confirmación judicial ocurre en un momento de extrema sensibilidad para el Gobierno, mientras se multiplican las denuncias por la falta de transparencia en la gestión pública. La causa por presunto enriquecimiento ilícito avanza sobre los consumos del vocero convertido en ministro, cuya capacidad de ahorro y gasto ha quedado bajo sospecha sistémica. Con el levantamiento de sus registros bancarios, los tribunales buscan determinar si estas vacaciones de lujo son el reflejo de una actividad privada previa o si, por el contrario, forman parte de un esquema de fondos no declarados tras su llegada a la Casa Rosada.