Jueves 07 de Mayo

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La llamativa diferencia regulatoria entre Argentina y Chile en el mundo del juego en línea

POR REDACCIÓN

06 de mayo de 2026

Cuando muchos argentinos deciden pasar unas vacaciones en Chile se llevan una sorpresa. Y no estamos hablando de que sea algo desagradable, sino más bien incómodo. Porque ahí es donde te das cuenta de que cosas que naturalizamos en nuestro país, pueden ser totalmente diferentes del otro lado de los Andes.

Y es que cuando abres una app de juego en línea, sobre todo para seguir lo que pasa con Boca Juniors en la Liga Profesional, te das cuenta que en Chile no funciona. Y no, no es un error. Es que en Chile hay otras normas. La geolocalización hizo su trabajo y no vas a poder usarla. No era un problema técnico pasajero. Era una diferencia estructural entre dos países que comparten 5.000 kilómetros de frontera y casi nada en materia de regulación del juego online. Los chilenos no cuentan aún con una regulación. Muchos deben visitar las propuestas de aquí en Chilebets para descubrir cuáles son las mejores opciones de juego. Porque ahí es donde entran muchas empresas de afuera, que ofrecen posibilidades a través de otros mercados regulatorios. En este artículo te cuento un poco cómo funciona este complejo mundo.

Del otro lado del mapa

En Argentina el esquema regulatorio viene funcionando con lógica provincial desde hace años. Según datos actualizados a 2025, 20 de las 24 jurisdicciones tienen el sector reglamentado. La Ciudad de Buenos Aires habilita once operadores bajo supervisión de LOTBA. Córdoba exige reconocimiento facial en el registro. Mendoza publica estadísticas de mercado en su sitio web. No es un sistema uniforme ni perfecto, pero existe: licencias, pesos como moneda de transacción, un organismo al que acudir cuando algo no cierra.

La Ley 19.995 regula exclusivamente los casinos físicos. El juego online ni aparece. El proyecto Boletín 14838-03, impulsado por el gobierno de Boric en 2022, lleva cuatro años dando vueltas en el Congreso. En agosto de 2025, la Comisión de Hacienda del Senado lo aprobó en general con 27 votos, pero desde entonces los avances han sido mínimos. Mientras el debate sigue su ritmo propio, la Superintendencia de Casinos de Juego acumuló 259 denuncias vinculadas a plataformas online entre 2018 y agosto de 2025. No es un número que cierra el debate. Es el número que lo define.

Un mercado de tres mil millones sin reglas

Lo que sorprende, cuando uno mira los datos, es la magnitud de lo que opera en ese vacío. Según cifras relevadas por La Tercera en julio de 2025, más de 5 millones de chilenos apuestan online y el mercado movió alrededor de 3.100 millones de dólares solo en 2024. Las cinco plataformas con mayor participación concentran casi el 75% del volumen total. Todas operan con licencias de Malta o Curazao.  

El mozo del restaurante donde Hernán cenaba lo resumió sin querer intentarlo: apuesta online, sí, pero en un sitio cuyo nombre no recuerda bien. No sabe si es confiable. No sabe a quién reclamar si algo sale mal. Eso es exactamente el vacío que los especialistas describen cuando discuten la ausencia de regulación.

El Poder Judicial llegó antes que el Congreso

En septiembre de 2025 la Corte Suprema tomó una decisión que sacudió el debate. A raíz de un recurso de protección presentado por la Lotería de Concepción, el tribunal ordenó a las telco a bloquear el acceso a plataformas que operaban sin autorización. En noviembre se dictó el "cúmplase".  

El fallo fue contundente: salvo permiso legal explícito del Estado, el juego online está prohibido. Solo pueden operar la Polla Chilena, la Lotería de Concepción, Teletrak, los hipódromos y los casinos físicos licenciados. Pero los sitios bloqueados reaparecieron en días con nuevos nombres y dominios distintos. El bloqueo mostró la intención y, al mismo tiempo, sus propios límites.

En marzo de 2026, la Asociación de Casinos de Chile (ACCJ) volvió a exigir regulación urgente. Su presidenta, Cecilia Valdés, fue directa: el país necesita reglas claras, trazabilidad financiera y estándares que protejan a los usuarios. El sector no aguanta más espera.

Lo que la ley prometería, si llega

Si el proyecto avanza en su discusión particular (que todavía no tiene fecha definida en el calendario legislativo) el mercado cambiará de forma sustantiva. Se crearía una Superintendencia específica para el sector, las plataformas deberían solicitar licencia local, someterse a auditorías del SII y la CMF, verificar biométricamente la identidad de sus usuarios y activar herramientas de autoexclusión. El impuesto sobre ingresos brutos rondaría entre el 19% y el 28%. Los pagos hacia sitios no licenciados quedarían restringidos desde origen.

Es un marco que funciona en varios países desde hace más de una década. Chile llega tarde. Según analistas consultados por Gambling Insider en febrero de 2026, hay voluntad política para cerrarlo este año, aunque los plazos concretos siguen sin confirmarse.

La brecha entre Argentina y Chile no pasa por tecnología ni por acceso a internet. Pasa por una decisión que un país tomó hace años y el otro sigue postergando. Mientras tanto, cinco millones de chilenos apuestan cada mes sin ninguna red de seguridad por debajo.

 

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