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Departamentales > Impacto ambiental

Otra vez estalló la bronca por árboles dañados en Calingasta

En las últimas semanas talaron dos cipreses, dos sauces y anillaron un álamo.

14 de septiembre de 2022

Tras la protestade los vecinos de Barreal, en Calingasta, que terminó en el mes de julio en una asambleaen la cual el municipio decidió suspender la tala de árboles que venía haciendo en varios sectores del departamento para construir veredas, en estas últimas semanas se talaron dos cipreses, dos sauces y anillaron un álamo para secarlo.

“Esto da bronca porque lo pactado en la asamblea no se respetó”, dijo a DIARIO HUARPE Pía Bogni, vecina del departamento del oeste sanjuanino.

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En contacto con el director de Arbolado Público de la Provincia, Osvaldo Olmo, quien también fue participe de la asamblea en el mes de julio, manifestó: “Estoy enterado del tema y ya me comuniqué con los responsables en Calingasta que se han comprometido mandarme un informe sobre qué pasó, pero todavía no tengo novedades”, dijo. “Además, recuerden que Calingasta está descentralizado, por lo tanto, cuando se erradican menos de nueve árboles son ellos los que intervienen y los responsable de sus actos. Igual hemos pedido que nos digan por qué se siguió cortando árboles”.

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Según datos oficiales obtenidos tras un relevamiento hecho por la Secretaría de Ambiente de la Provincia, desde que el municipio de Calingasta comenzó con el plan de ejecución de veredas ya erradicó 36 ejemplares.

“La gente nos pregunta por qué cortamos los árboles y nosotros le decimos que es por el progreso, porque en Calingasta cada vez hay más gente”, manifestó a DIARIO HUARPE Jorge Ávila, secretario de Obras, Servicios y Ambiente municipal. “De todos modos, cuando en la ejecución de la obra nos encontramos con árboles sobre la línea por donde va la vereda, lo erradicamos e inmediatamente lo reponemos con una o dos especies nuevas y grandes”, agregó.

En cuanto a los cipreses talados sobre calle Belgrano, a la entrada del Camping de UDAP, y los sauces de la calle Presidente Roca (frente a la sidrera), el funcionario reconoció que fueron ellos: “Los hemos cortado nosotros para hacer las veredas en esa zona”.

Según el funcionario, los ejemplares eran insalvables porque estaban justo en el medio de la línea de construcción.

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Sobre el álamo herido

El álamo anillado tiene muchos años de vida, está plantado sobre calle Hipólito Irigoyen y todavía nadie se hace responsable de la herida mortal.

“Cuando los árboles se anillan, como en este caso, la especie se termina por secar, porque la savia sube por el tronco y baja por la corteza. Y si cortás la corteza, cortás el circuito de hidratación”, explicó Olmos. “Ese tipo de heridas es muy difícil de sanar. A veces se ha logrado, pero son las menos”, concluyó.

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