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Inauguraron en San Juan un laboratorio pionero en nanotecnología aplicada a la minería
San Juan se posiciona en la vanguardia científica con un espacio estratégico que articula universidad, industria y gobierno para transformar la actividad minera desde la escala atómica
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), a través del Instituto de Investigaciones Mineras, celebró este lunes 13 de abril el acto formal de inauguración del primer laboratorio del país dedicado a la nanotecnología aplicada a la minería, un espacio que había comenzado a funcionar el 10 de abril. El evento contó con la presencia del decano de la UNSJ, Tadeo Berenguer, investigadores, representantes del gobierno provincial y empresas del sector.
El espacio nació a partir de la propuesta del Programa de Investigación "Nanotecnología Aplicada a la Industria Minera", impulsada por su director, el doctor Ariel Maratta, especialista en espectrometría atómica, separación en fase sólida y nanotecnología, y el codirector, el licenciado Andrés Azcón. La iniciativa fue aprobada por el Consejo del Instituto de Investigaciones Mineras, el Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación, el Ministro de Producción, Trabajo e Innovación del gobierno provincial y el Consejo Directivo de la Facultad de Ingeniería, en reconocimiento a que la articulación entre nanotecnología y minería representa un campo todavía incipiente pero de alto valor estratégico.
La ciencia de lo pequeño con impacto grande
El doctor Maratta explicó los fundamentos de esta disciplina: "Nosotros somos la ciencia de lo pequeño, es decir, todo lo que está a una escala muy muy pequeña, casi atómica molecular". A esa escala, los materiales adquieren características que no poseen en tamaños convencionales. "Esos materiales muy pequeños adquieren propiedades únicas, diferentes, y nosotros esas propiedades distintas, nuevas que aparecen, buscamos usarlas para solucionar algunos problemas o mejorar unos procesos dentro de la industria minera", precisó.
Una de las ventajas centrales de esta tecnología es su eficiencia: se requiere menor cantidad de material para obtener el mismo resultado que con métodos tradicionales a escala macro. "Cuando son más pequeños, las propiedades de los materiales se vuelven mucho más eficientes, es decir, pequeño y mejor", resumió el investigador, quien también subrayó el carácter pionero de la iniciativa: "Hoy estamos inaugurando el primer laboratorio en Argentina que aplica esta tecnología a la industria minera. La tecnología está desarrollada pero no aplicada a la minería. Nosotros somos el primer laboratorio que lo estamos haciendo dentro del grupo de investigaciones de todo el país."
Cuatro ejes de trabajo
El laboratorio estructura su actividad en torno a cuatro líneas fundamentales. La primera es la formación académica, mediante la dirección de tesis doctorales y la especialización de recursos humanos. La segunda abarca la investigación científica orientada al desarrollo de conocimiento en nanotecnología y materiales avanzados. La tercera es la transferencia tecnológica, con soluciones aplicadas a empresas, la industria minera y startups. La cuarta comprende el desarrollo e incubación tecnológica, impulsando proyectos propios con potencial de escalado, entre ellos el desarrollo denominado NanoDust.
En términos de aplicación concreta, el laboratorio trabajará en el tratamiento de efluentes mineros, la recuperación de metales, el desarrollo de materiales nanoestructurados y la optimización de procesos productivos. En materia de vinculación, ya se han concretado convenios con empresas de Estados Unidos, Canadá y Chile. "Tenemos convenios con varias empresas que trabajan en desarrollos de tecnología y buscan ser proveedores de tecnologías innovadoras para la minería, que es un área más nueva acá en la región, pero en Australia está muy bien desarrollada", señaló Maratta.
Una apuesta institucional en contexto de restricción
El decano Tadeo Berenguer encuadró el acontecimiento en una perspectiva histórica y simbólica: el acto se desarrolló en un museo que alberga muestras traídas por Sarmiento hace más de 150 años, y coincidió con el 80 aniversario del Instituto de Investigaciones Mineras. "80 años después de esa creación estamos viendo la inauguración de este laboratorio de nanotecnología, nanopartículas aplicadas a la minería", destacó.
Berenguer ponderó también la proyección ambiental y económica del espacio. "Se vincula para disminuir impactos ambientales en la minería, como es los drenajes ácidos, y también la venta de esta tecnología que de aquí puede salir, que es una forma de recurso genuino de la universidad a sistemas empresarios", apuntó, al tiempo que remarcó que la tecnología tiene aplicaciones que exceden a la minería y pueden extenderse al medio ambiente y la agricultura.
El decano cerró con una reivindicación explícita del sistema universitario público: "A pesar de que estamos jaqueados por las problemáticas de falta de presupuesto, el sistema universitario sigue apostando por la ciencia, la tecnología y el conocimiento. La historia sigue y la universidad no se detiene."
La creación de este laboratorio posiciona a San Juan en una agenda de desarrollo basada en el conocimiento y la generación de valor agregado, fortaleciendo el rol de la universidad pública como motora del desarrollo regional en un campo que, hasta ahora, no tenía en el país un espacio específico de investigación.