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Investigan dos líneas por el burro faenado en 25 de Mayo
La Policía Rural investiga dos líneas firmes para dar con los autores del hecho, mientras se alerta por la tendencia nacional de consumo de carne ilegal.
El pasado lunes, la provincia de San Juan se vió sacudida por un cruento hallazgo que encendió las alarmas de las autoridades y la comunidad. En inmediaciones de un canal de riego, sobre la Ruta 270 y Calle Divisoria, en el límite de los departamentos 25 de Mayo y Caucete, fueron encontrados los restos de un burro que había sido denunciado como robado el viernes anterior. El animal, un ejemplar de pelaje cenizo y gran valor afectivo para su dueño, fue faenado clandestinamente, dejando en el lugar únicamente la cabeza, las extremidades y algunos órganos.
Este hecho no ocurre en un vacío. En las últimas semanas, se ha viralizado en Argentina un debate creciente sobre el consumo de carne de burro y equina como una alternativa económica frente a la crisis y los altos precios de la carne vacuna. Ante este escenario, DIARIO HUARPE se comunicó con el jefe de la Policía Rural, Andrés Vilches, para conocer el estado de la investigación y las medidas de seguridad que se implementarán en la provincia.
Investigación en curso
Respecto al caso ocurrido en el Este sanjuanino, Vilches adelantó que las tareas investigativas están muy avanzadas. “Estamos detrás de dos líneas firmes para dar con los autores del lamentable hecho”, afirmó el jefe policial, quien detalló que el trabajo se realiza en conjunto con personal de la Comisaría 10° y efectivos de las fuerzas de delitos especiales. Según el funcionario, existen datos sólidos que podrían conducir en el corto plazo a los responsables del abigeato y posterior faenamiento.
El dueño del animal, Orlando Zapiain, relató con dolor que su burro, llamado "Cerólico", no era solo una herramienta de trabajo para la cruza de mulas, sino parte de su familia tras 20 años en la finca. La principal hipótesis es que el resto del cuerpo del animal fue sustraído para ser introducido en circuitos de comercialización clandestina.
Alerta por la tendencia nacional
La preocupación de las autoridades radica en que esta práctica ilegal pueda intensificarse debido a la información que circula en el país sobre el consumo de estos animales en otras provincias, como Chubut. Vilches fue categórico al respecto: “La comercialización y consumo de carne equina en la provincia está prohibida”. El Código Alimentario Argentino no contempla su venta para el mercado interno, y cualquier detección de esta actividad es considerada una infracción legal.
A raíz de esta tendencia nacional, la Policía Rural ha decidido fortalecer los controles y protocolos de vigilancia en toda la geografía provincial, con especial énfasis en las áreas de mayor vulnerabilidad.
Zonas críticas y desafíos de vigilancia
Vilches identificó cuatro departamentos donde se concentran la mayoría de las denuncias por robo de animales y que presentan los mayores desafíos logísticos: Sarmiento, 25 de Mayo, Caucete y Angaco. Estas zonas se caracterizan por su gran extensión y una baja densidad poblacional, lo que dificulta la presencia de testigos y el monitoreo mediante cámaras de seguridad.
“Estamos poniendo toda nuestra logística para enfrentar esta problemática”, aseguró Vilches, reconociendo que la falta de herramientas tecnológicas en zonas rurales obliga a intensificar los patrullajes preventivos y el contacto con los puesteros.
Riesgos sanitarios y legalidad
Más allá de la ilegalidad de la venta, las autoridades advierten sobre los graves riesgos para la salud pública. La carne de burro o caballo proveniente de faenas clandestinas no cuenta con controles veterinarios ni condiciones higiénicas adecuadas, lo que puede derivar en intoxicaciones o enfermedades graves.
Para evitar engaños, se recuerda que la carne equina tiene características distintivas: es de un color rojo más oscuro, posee un sabor más dulce, su grasa es amarillenta y su textura es más fibrosa que la carne vacuna. Las autoridades insisten en comprar exclusivamente en carnicerías habilitadas que garanticen la trazabilidad del producto.