Provinciales > Preocupación
Rescate Equino advierte que crece el circuito clandestino de faenamiento de caballos
La organización, que participó en Sanjuanino Solidario 2025 organizado por GRUPO HUARPE, alertó por el aumento del robo de animales y el faenamiento ilegal.
La reciente difusión de la comercialización de carne de burro en el sur del país reactivó un debate que combina legalidad, salud pública y bienestar animal. En ese escenario, desde la ONG Rescate Equino —con participación en Sanjuanino Solidario 2025 organizado por GRUPO HUARPE— advirtieron que se trata de una práctica “que no debería suceder” y la vincularon con circuitos clandestinos.
Las declaraciones, realizadas en Radio Colón, se dan en paralelo a un dato clave: San Juan incorporó recientemente un laboratorio capaz de detectar el origen de la carne, en medio de la controversia nacional.
Un marco legal restrictivo
El punto de partida del conflicto es normativo. En Argentina, el Código Alimentario Argentino define como carne apta para consumo a especies específicas —como bovinos, porcinos, ovinos o caprinos— y no incluye al burro dentro de ese esquema .
En el caso de los equinos, la situación es aún más particular: el país produce carne de caballo, pero casi exclusivamente con destino a exportación, no para consumo interno . Incluso distintos organismos provinciales han reiterado que su comercialización local es ilegal, lo que refuerza la preocupación ante prácticas clandestinas .
Este vacío —sumado a la falta de protocolos específicos— es lo que vuelve polémica la venta de carne de burro.
“No debería suceder”
En ese contexto, Analía Brizuela, de Rescate Equino, fue categórica:
“Nos sorprende que se haga pública una situación que no debería suceder. Tanto la carne de burro como la de caballo, si bien son comestibles, no están habilitadas para el consumo humano en nuestro país”.
La referente remarcó que la ausencia de regulación no es casual:
“Si el Senasa y el Código Alimentario no lo contemplan, es por algo”.
Riesgos sanitarios y circuito ilegal
Desde la organización sostienen que el problema no es solo legal, sino también sanitario. La carne que no atraviesa controles oficiales carece de trazabilidad, lo que implica riesgos concretos para la salud.
Pero además, advierten sobre un circuito clandestino que se repite: robo de animales, faenamiento ilegal y comercialización rápida.
“Sin duda hay un comprador”, señaló Brizuela, al explicar que este tipo de carne debe venderse rápidamente por la falta de cadena de frío.
También recordó antecedentes en San Juan, como los llamados “cementerios de caballos”, donde se encontraron restos de cientos de animales, asociados a este tipo de prácticas.
Invierno y embutidos: el factor estacional
El fenómeno se intensifica con la llegada del frío.
“Se usa sobre todo para mezclarla con carne de cerdo y estirar la producción de embutidos”, explicó Brizuela, describiendo una práctica clandestina extendida en zonas rurales.
San Juan suma tecnología para detectar carne
En paralelo al debate, San Juan incorporó una herramienta clave para el control sanitario: un laboratorio biotecnológico capaz de identificar rápidamente el origen de la carne.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, explicó que se trata de un kit de detección específico:
“Nos va a permitir poder identificar rápidamente cuál es el origen de la muestra que se toma”. Hasta ahora, las muestras debían enviarse a otras provincias, lo que demoraba los resultados. Con esta tecnología, los tiempos se acortan y se fortalece la fiscalización.
El laboratorio ya está operativo y funciona como respaldo para inspectores, Policía Rural y controles en frigoríficos y carnicerías.
“Hemos encontrado en algún punto algunas muestras y las hemos llevado para corroborar y gracias a Dios hasta el momento han salido todas negativas”, indicó Moreno.
Controles y trazabilidad
El funcionario insistió en que la comercialización de carne de burro no está permitida en la provincia:
“Nuestro código alimentario no permite la comercialización y la venta de carne de burro”.
Además, subrayó el problema de fondo:
“El problema es la trazabilidad del animal, no se hace el seguimiento correspondiente”.
En ese sentido, los controles se despliegan en distintos niveles: inspecciones en góndolas, cámaras frigoríficas, fábricas de chacinados y operativos en la vía pública.
Rescate Equino: trabajo y financiamiento
Mientras tanto, Rescate Equino continúa su tarea territorial sin subsidios estatales. La organización, dedicada al rescate y cuidado de animales, sostiene su actividad con aportes solidarios.
El próximo 25 de abril realizará una peña en Rivadavia para recaudar fondos destinados a la construcción de nuevos corrales.
“Nos financiamos gracias a la generosidad de la gente”, explicó Brizuela.
Un debate abierto
El impulso de algunos productores del sur para habilitar la carne de burro como alternativa económica choca con un sistema legal que hoy no la contempla y con advertencias sanitarias concretas.
En ese cruce, San Juan aparece mejor preparado desde el control, con herramientas tecnológicas que permiten detectar irregularidades, mientras organizaciones como Rescate Equino alertan sobre un problema que —según sostienen— ya existe en la clandestinidad.