Lunes 27 de Abril
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Salud y Bienestar > Cuidado facial

Tipos de piel: cómo identificarlos y elegir los productos adecuados

La cosmetóloga Beatriz Rojo explica cómo identificar tu tipo de piel y qué productos usar según cada caso y etapa de la vida.

Por Brenda Uñate
Hace 2 horas

Beatriz Rojo explicó cómo identificar el tipo de piel y elegir los productos adecuados en Salud & Bienestar.

En una nueva emisión de Salud & Bienestar, el programa que se transmite por HUARPE TV (19.2 de TDA), Kick y YouTube, la cosmetóloga Beatriz Rojo brindó una guía clara y práctica para entender los distintos tipos de piel y cómo cuidarlos correctamente. Desde la identificación en casa hasta la elección de productos, el eje estuvo puesto en simplificar rutinas sin perder efectividad.

“Hay algo muy fácil de poder hacerlo en nuestro hogar”, aseguró la especialista al referirse al primer paso: reconocer el tipo de piel. En ese sentido, explicó que tras el baño se debe esperar aproximadamente una hora para observar cómo reacciona el rostro. “Si hay mucha oleosidad en todo el rostro, es una piel grasa. Si sentimos que está tirante, es una piel seca. Y si hay equilibrio, es una piel normal”, detalló.

Además, sumó un método sencillo con papel tisú para detectar zonas con grasitud, lo que permite identificar una piel mixta cuando la oleosidad aparece principalmente en la llamada zona T.

Cómo identificar cada tipo de piel

Durante la entrevista, Rojo explicó las características principales de cada biotipo. La piel grasa, por ejemplo, se distingue por poros dilatados y exceso de brillo. “Es molesto ese aceite que tiene uno en la cara”, describió. Sin embargo, aclaró que tiene una ventaja: tiende a presentar menos arrugas con el paso del tiempo.

En el otro extremo, la piel seca se caracteriza por poros casi imperceptibles, sensación tirante y mayor predisposición a líneas de expresión. “Es una piel irregular y tiende a arrugarse más”, indicó.

También se refirió a la piel sensible, que no es un tipo en sí mismo pero sí una condición frecuente. “La tocás y ya se pone roja”, explicó. Factores como el estrés, los cambios hormonales o el clima pueden desencadenarla, e incluso derivar en afecciones como la rosácea, que requiere diagnóstico médico.

En cuanto al acné, la especialista aclaró que no siempre está ligado a la piel grasa. “Es multifactorial. Puede aparecer en la adolescencia o en la adultez por cambios hormonales”, señaló, destacando la importancia de un abordaje conjunto entre dermatología y cosmetología.

Qué productos usar según cada caso

Uno de los puntos centrales de la charla fue la elección de productos adecuados. Rojo insistió en evitar rutinas complejas y priorizar lo esencial. “Nada de complicarse, a todos nos gusta lo práctico”, afirmó.

Para una piel normal, recomendó una rutina básica: limpieza con jabón líquido, serum y protector solar. En pieles secas, sugirió incorporar activos como vitamina C, ácido hialurónico, colágeno y elastina para mejorar la hidratación y elasticidad.

En el caso de pieles grasas, destacó el uso de limpiadores con ácido salicílico y productos con niacinamida. “Un 10% de niacinamida es ideal para regular la grasa y emparejar el tono”, explicó. También advirtió sobre la importancia de respetar las concentraciones para evitar efectos adversos.

Para pieles sensibles, recomendó evitar activos agresivos como retinol o ácidos fuertes, priorizando fórmulas suaves con vitamina B12 o ácido hialurónico. “La piel es un órgano y es nuestra carta de presentación”, recordó.

Cambios según la edad y la estación

El cuidado de la piel no es estático y varía según la etapa de la vida. En la adolescencia, la clave es mantener la limpieza y protección. A partir de los 25 años, se recomienda incorporar activos específicos para prevenir signos de envejecimiento.

También influyen las estaciones del año. Durante los meses más fríos, es habitual iniciar tratamientos renovadores como retinol o ácidos, siempre de forma progresiva. “Si empezás de golpe, la piel se asusta”, advirtió.

En ese sentido, explicó la importancia de alternar días de tratamiento con días de recuperación para evitar irritaciones. “El error más común es no recuperar la piel”, señaló.

Como conclusión, Rojo dejó una recomendación clara: “Para ver cambios, hay que tener rutina todo el año”. La constancia, el equilibrio y el asesoramiento profesional aparecen como pilares fundamentales para lograr una piel saludable, sin importar el tipo o la edad.

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