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Día Internacional de los Trastornos del Movimiento: 5 claves para un abordaje integral
Cada 29 de noviembre se busca concientizar sobre estas enfermedades neurológicas que afectan la movilidad y calidad de vida, destacando la importancia del diagnóstico temprano y un tratamiento multidisciplinario.
POR REDACCIÓN
El 29 de noviembre se conmemora el Día Internacional de los Trastornos del Movimiento, una fecha destinada a visibilizar estas enfermedades neurológicas que alteran el control motor y afectan profundamente la vida cotidiana de quienes las padecen. A pesar de su prevalencia, el diagnóstico temprano sigue siendo un desafío para muchas personas.
Estos trastornos incluyen condiciones como la enfermedad de Parkinson, el temblor esencial, las distonías, las coreas, el síndrome de Tourette y las ataxias, entre otras. Se manifiestan con síntomas variados como lentitud en los movimientos, rigidez muscular y temblores involuntarios que dificultan las actividades diarias.
La detección precoz es fundamental para mejorar el pronóstico y permitir el acceso a tratamientos que alivien o frenen los síntomas. Entre las señales que deben motivar una consulta neurológica se encuentran alteraciones en la movilidad, cambios en el ánimo, dificultades para dormir, problemas de memoria y pérdida de autonomía.
“Los trastornos del movimiento no solo afectan la movilidad; también pueden repercutir en el ánimo, el sueño, la memoria y la autonomía. El abordaje temprano y personalizado permite reducir discapacidad y mejorar la calidad de vida”, explicó María Eugenia González Toledo, médica neuróloga coordinadora del área de neuromodulación para Trastornos del movimiento del Instituto de Neurociencias de Fundación Favaloro-INECO.
Las causas de estas enfermedades son diversas e incluyen procesos degenerativos como la enfermedad de Parkinson, factores genéticos (por ejemplo, la enfermedad de Huntington o la distonía generalizada por DTY1), alteraciones metabólicas como Niemann Pick tipo C, enfermedades autoinmunes, efectos secundarios de ciertos medicamentos y lesiones cerebrales. El diagnóstico se basa en una evaluación neurológica exhaustiva complementada con estudios de laboratorio, neuroimágenes y pruebas específicas.
Aunque muchos trastornos del movimiento no cuentan con tratamientos que modifiquen su causa, existen terapias efectivas para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Estas opciones se adaptan según la evolución individual de cada paciente.
Cinco recomendaciones para un abordaje integral:
- Incorporar ejercicios de caminata, elongación, fortalecimiento y coordinación motora.
- Garantizar un descanso adecuado y mantener una dieta mediterránea equilibrada.
- Manejar la ansiedad y la frustración para preservar la autonomía.
- Educar sobre la enfermedad y las alternativas terapéuticas para eliminar estigmas.
- Promover la participación activa del paciente en su tratamiento para mejorar su bienestar social y familiar.
La concientización y el acompañamiento profesional son pilares esenciales para transformar la realidad de miles de personas afectadas y sus familias. Reconocer estos trastornos, fomentar su detección temprana y brindar un tratamiento integral contribuye a mejorar el pronóstico y reducir el impacto en la vida diaria.