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Cinco hábitos para mejorar el control de la vejiga y reducir fugas
La incontinencia urinaria, o pérdida involuntaria de orina, es más común de lo que se piensa y puede afectar la vida social, el descanso y la autoestima de quien la padece. Especialistas señalan que, antes de recurrir a tratamientos médicos o quirúrgicos, modificar hábitos cotidiano.
POR REDACCIÓN
La incontinencia urinaria no tiene una única causa y suele responder a una combinación de factores médicos, físicos y emocionales que alteran el funcionamiento de la vejiga y de los músculos que controlan la micción. El problema puede presentarse tanto en hombres como en mujeres y asociarse a condiciones como diabetes, infecciones urinarias, obesidad, menopausia o debilidad del suelo pélvico, entre otras.
Expertos coinciden en que cambiar hábitos suele ser el primer paso antes de pensar en medicamentos o procedimientos invasivos, ya que estas estrategias no tienen efectos secundarios y pueden tener un impacto positivo significativo en los síntomas.
Una de las recomendaciones es ir al baño con regularidad y sin esperar a tener una urgencia intensa, lo que ayuda a entrenar la vejiga y reduce el riesgo de accidentes.
También se sugiere ajustar la ingesta de líquidos, especialmente antes de salir o realizar actividades importantes, para controlar mejor la producción de orina sin comprometer la hidratación general.
Los ejercicios de suelo pélvico, como los conocidos Kegel, están entre las técnicas conductuales más eficaces para fortalecer los músculos que sostienen la vejiga y mejorar el control, reduciendo la frecuencia de escapes involuntarios cuando se realizan de forma constante.
Conocer la ubicación de los sanitarios y planificar los tiempos para vaciar la vejiga también aporta mayor seguridad y disminuye la ansiedad que puede generar la incontinencia, mientras que el uso de protecciones absorbentes ayuda a manejar situaciones impredecibles y aliviar el impacto emocional del problema.
Aunque estos cambios de comportamiento pueden resultar incómodos al principio, forman parte de una estrategia integral de manejo que permite recuperar control, confianza y bienestar en la vida diaria. Consultar a tiempo con un profesional de la salud es clave para descartar causas subyacentes y diseñar un plan de tratamiento adecuado.