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Samper y la crisis vitivinicola: “Estamos perdiendo hasta el vino como bebida nacional”
El titular de la Cámara Vitivinícola de San Juan, Gustavo Samper, cuestionó la logística, la falta de crédito y el retroceso en el consumo del vino. Reclamó políticas para el mercado interno.
“Estamos perdiendo hasta el lugar de bebida nacional”, lanzó el dirigente sanjuanino Gustavo Samper, de la Cámara Vitivinícola de San Juan, al advertir que el vino retrocede en el consumo interno y que otras bebidas ocupan el espacio simbólico que históricamente tuvo la vitivinicultura. Para el empresario, si no se recupera el mercado local y no se reconecta con el consumidor joven, la Argentina puede perder un atributo cultural clave que durante décadas representó al país en el mundo.
El referente cuestionó lo que definió como la “sacralización” del vino, un proceso que, según dijo, lo volvió inaccesible para públicos que antes lo consumían sin reglas ni rituales y Samper agregó que la industria generó una “idea equívoca” sobre cómo debe beberse. “Como vos quieras tomarlo… es tuyo y vos lo tomás como vos quieras”.
En ese terreno, la competencia cultural y comercial con otras bebidas aceleró el desplazamiento del vino. “La cerveza ha tenido el mismo problema, por eso empiezan a aparecer las IPA, la cantidad de formas diferentes… el vino tiene que entrar en lo mismo”. En paralelo, explicó que el fernet “se salva porque lo mezclaron con Coca-Cola” y que ahora “está volviendo el vermut” con combinaciones diversas que lo hicieron más accesible. A juicio del dirigente, el vino quedó en desventaja frente a categorías que se reinventaron para el paladar urbano y joven.
El giro hacia el mercado externo, agregó, no compensó el deterioro del mercado doméstico. “Estamos descuidando el mercado interno nuestro en pos de un mercado externo del cual está tapado de vino de todos lados del mundo”, afirmó. La advertencia se combina con un cambio geopolítico profundo: China pasó de ser la gran promesa de consumo hace quince años a convertirse en un productor global. “China se está posicionando como uno de los mayores productores de vino y no te come nada. En cualquier momento los chinos nos van a empezar a vender vino a nosotros”.
A esos factores se agrega un problema sistémico que afecta al interior productivo: la logística. Samper sostuvo que el principal obstáculo para competir no son los aranceles ni la distancia internacional, sino el costo de llegar al puerto. “Sale más caro el flete llegar al puerto de Buenos Aires que de Buenos Aires a Europa. Estamos más preocupados por el flete interno que por el externo”, detalló. “Nosotros tenemos lejos del puerto, tenemos una logística larga”. La falta de financiamiento agrava el cuadro: “Cuando vas a las plantas procesadoras… te encontrás que tienen fierros viejos. No se han modernizado lo que debería haberse modernizado al son del mundo. La industria vitivinícola… somos un país sin crédito”.
En clave sanjuanina, el dirigente señaló que la provincia mantiene una posición estratégica en la elaboración de mosto concentrado y que la ley de edulcoración podría significar un volumen relevante de negocio. “Estás hablando de 40.000 o 50.000 toneladas. Es más del 50% de la producción de mosto concentrado para edulcorar las bebidas en la Argentina”, explicó. Subrayó que San Juan posee una “calidad excepcional” en ese segmento, lo que podría fortalecer la cadena local y recuperar ingresos industriales. Además, mencionó que el mundo se mueve hacia consumos más saludables, citando el caso de Estados Unidos y su giro en la “pirámide de consumo”.
Para Samper, el desafío es simultáneo: evitar la pérdida del símbolo (“la bebida nacional”), recuperar el mercado interno, modernizar procesos, bajar costos logísticos y defender la competitividad del vino sanjuanino en un escenario global saturado. Sin una estrategia integrada, concluyó, la Argentina corre el riesgo de sostener exportaciones débiles mientras resigna un patrimonio cultural que históricamente nació en el consumo doméstico.
Reconversión
Cabe mencionar que el Ministerio de Producción de San Juan, a fin de año, presentó una iniciativa para el sector privado de reconversión vitícola, con el fin, a largo plazo de pasar a otro tipo de uva y generar mosto.