Comunidad > Freno judicial en Córdoba
Clausuran una minera en Las Tapias por presunto impacto ambiental
La Justicia de Villa Dolores ordenó suspender de forma preventiva a una empresa minera que operaba entre Las Tapias y Villa de las Rosas, tras denuncias por daño ambiental.
POR REDACCIÓN
La Justicia de Villa Dolores dictó la clausura preventiva de una empresa minera que operaba en el Valle de Traslasierra, en Córdoba, tras una serie de denuncias impulsadas por vecinos de la región. La medida alcanza al proyecto ubicado en la denominada “zona gris”, entre las localidades de Las Tapias y Villa de las Rosas, y representa un fuerte respaldo a los reclamos comunitarios por la defensa del ambiente y el agua.
La decisión fue notificada esta semana al Foro Ambiental Traslasierra Línea Fundadora (FAT-LF) por la Fiscalía N°1 de Villa Dolores, luego de las actuaciones derivadas de una denuncia penal presentada el pasado 25 de noviembre por vecinos de Las Tapias, patrocinados por la organización ambiental.
Denuncias vecinales y respuesta judicial
La empresa denunciada es Integración Minera SRL, señalada por operar sin las garantías ambientales necesarias en una zona considerada sensible por la presencia de nacientes de arroyos y ecosistemas frágiles. Según explicaron desde la Fiscalía, la clausura preventiva se dictó en el marco de la investigación penal en curso.
“Estamos muy conformes porque la fiscal de Villa Dolores actuó rápido y brindó una respuesta eficiente ante la preocupación manifestada por numerosos ciudadanos de la región”, sostuvo Luís María Jiménez, antropólogo y miembro del FAT-LF.
A partir de ahora, en el caso intervienen la Secretaría de Minería, Policía Ambiental, la Secretaría de Ambiente y la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA).
Ecosistemas en riesgo y organización comunitaria
Desde el Foro Ambiental advierten que las actividades mineras denunciadas afectan directamente a los ecosistemas serranos y vulneran derechos humanos y bióticos. En ese marco, Jiménez remarcó que la clausura preventiva es también una respuesta al estado de movilización comunitaria que se sostiene en Traslasierra.
Los vecinos se organizan a través de asambleas territoriales y del recientemente conformado Cabildo Abierto Traslasierra, una instancia de autogestión social sin intervención partidaria que busca defender el ambiente sano y el territorio frente al avance de emprendimientos extractivistas.
Vigilancia activa ante el avance extractivista
Desde el FAT-LF señalaron que, en el actual contexto nacional, el extractivismo se expandió de manera acelerada. “Desde la llegada de Javier Milei, estas actividades se profundizaron en distintos puntos del país, especialmente en el NOA”, advirtieron, y mencionaron el reciente conflicto en Mendoza por la aprobación del proyecto San José.
Ante este escenario, instan a la población a mantener una vigilancia activa y denunciar cualquier actividad sospechosa a los teléfonos de Policía Ambiental: (0351) 4481000 – 4481600, de forma anónima o presencial.
Un plan minero sobre las nacientes de agua
El Foro Ambiental también denunció la existencia de un plan minero extractivista que se extiende sobre el faldeo oriental de la Sierra de los Comechingones, ocupando cerca de 296 kilómetros cuadrados. Los proyectos se encuentran en fase de “cateo” y afectan zonas de donde se abastecen de agua numerosas localidades del Valle Traslasierra.
Además, alertan sobre cateos en la Sierra de Pocho, que abarcan comunidades originarias, comunas y reservas forestales. Todos estos emprendimientos, aseguran, están vinculados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), al que acusan de priorizar beneficios empresariales por sobre la protección ambiental.
Jiménez confirmó que la empresa retiró su maquinaria del predio. “Logramos que la minera haga las maletas y se retire de Las Tapias”, afirmó, aunque advirtió que el conflicto no está cerrado. Desde las organizaciones sostienen el estado de alerta y movilización, convencidos de que “no existe la minería sustentable” y de que el Valle Traslasierra no debe convertirse en una zona de sacrificio.