Política > Tensión máxima
Rusia rechaza presión económica y militar de EE.UU. sobre Cuba
Moscú reafirma su apoyo político y material a La Habana frente a nuevas amenazas de Washington.
POR REDACCIÓN
El Gobierno de Rusia rechazó de forma tajante la presión económica y militar sobre Cuba, en medio de un aumento de tensiones con Estados Unidos por nuevas sanciones y amenazas, según informó este lunes el ministerio de Relaciones Exteriores ruso tras una conversación entre su titular, Serguéi Lavrov, y el canciller cubano Bruno Rodríguez.
En un comunicado oficial, Moscú calificó como “inaceptable” cualquier intento de ejercer presión económica o militar sobre la isla, incluyendo el bloqueo de suministros de energía”, advirtiendo que dichas acciones podrían deteriorar gravemente la situación económica y humanitaria en Cuba. Asimismo, el Gobierno ruso expresó su “firme disposición a continuar ofreciendo a Cuba el apoyo político y material necesario” en este contexto.
La declaración se produce en el marco de un recrudecimiento de la presión estadounidense. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó a fines de enero una orden ejecutiva que declara un estado de emergencia nacional respecto a Cuba y autoriza la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a la isla, medidas que han sido interpretadas como parte de una estrategia de mayor presión sobre La Habana y sus aliados.
La Casa Blanca sostiene que las medidas son necesarias frente a lo que considera una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional, acusando al Gobierno cubano de alinearse con actores y Estados considerados “hostiles” por Washington. Cuba, por su parte, ha denunciado que estas acciones buscan “asfixiar” su economía y violan principios del comercio internacional.
En respuesta a las crecientes tensiones, La Habana también ha rechazado las acusaciones de amenazas a la seguridad estadounidense, afirmando que el país no representa tal peligro y exhortando al diálogo y al respeto de su soberanía.
La postura rusa reafirma una relación histórica entre Moscú y La Habana, basada en cooperación política y económica, en un momento de alta presión diplomática y económica sobre la isla caribeña por parte de Washington.