Mundo > Anuncio oficial
Estados Unidos salió de la OMS y rechazó pagar deudas al organismo
Estados Unidos hizo oficial su retiro definitivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en 2025.
POR REDACCIÓN
Estados Unidos formalizó este jueves su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la agencia sanitaria de las Naciones Unidas fundada en 1948 para coordinar la respuesta global a epidemias, pandemias y otras emergencias de salud pública. La medida se hizo efectiva un año después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva notificando su intención de retirarse, conforme a los requisitos legales previstos.
La Administración estadounidense también anunció que no pagará las cuotas que tiene pendientes correspondientes al período 2024-2025, que según estimaciones oficiales rondan entre 260 y 280 millones de dólares, lo que ha generado polémica y preocupación dentro de la comunidad internacional y entre expertos en salud pública.
Funcionarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos argumentaron que Estados Unidos ha cuestionado históricamente la gestión de la OMS, incluida su respuesta a la pandemia de COVID-19 y la percepción de falta de independencia frente a influencias políticas de otros estados miembros. También señalaron que, en su opinión, varios países con poblaciones mayores pagan cuotas menores, lo que consideran un trato desigual.
La OMS confirmó que el país aún no ha saldado su deuda de contribuciones y que la situación será debatida en una próxima reunión de la Junta Ejecutiva del organismo. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido que esta decisión puede debilitar la capacidad global de vigilancia, prevención y respuesta ante amenazas sanitarias transnacionales.
La retirada estadounidense también plantea interrogantes sobre cómo se reorganizará el financiamiento del organismo, ya que Estados Unidos era uno de los mayores aportantes (alrededor del 18 % del presupuesto total) y su ausencia financiera podría obligar a otros países a aumentar su participación para sostener programas clave.
A pesar de la salida formal, autoridades estadounidenses indicaron que seguirán colaborando bilateralmente con otros países y ministerios de salud, en lugar de hacerlo a través de la OMS, para abordar prioridades sanitarias y compartir información relevante.