Publicidad
Publicidad

Policiales > Condenaron a sus padres

La historia de Lacey Fletcher, la joven que murió "fundida" en un sofá tras 12 años

Sheila y Clay Fletcher fueron condenados por el abandono extremo de su hija, hallada sin vida en condiciones inhumanas.

POR REDACCIÓN

Hace 14 horas
La víctima pesaba solo 43 kilos al momento de morir.

En la localidad de Slaughter, Louisiana, se dictó una sentencia de 40 años de prisión, con 20 años suspendidos y 5 de libertad condicional para Sheila y Clay Fletcher. La pareja se declaró culpable de homicidio involuntario para evitar la cadena perpetua tras la muerte de su hija, Lacey Ellen Fletcher, de 36 años, quien padecía síndrome de enclaustramiento.

Esta condición es definida por el National Institutes of Health como una “enfermedad neurológica rara caracterizada por una parálisis completa de los músculos voluntarios, menos de los músculos que controlan los ojos”. Según la institución, quienes la sufren están “conscientes, pero son incapaces de hablar o moverse, como si estuvieran 'atrapadas en su propio cuerpo' y sólo se pueden comunicar con movimientos verticales de los ojos y con el parpadeo”.

Publicidad

El 3 de enero de 2022, Lacey fue encontrada “fundida con el sofá” donde permaneció postrada durante 12 años en un estado de descomposición extrema. El forense Dr. Ewell Bickham describió el hallazgo: “Cuando la encontraron, la escena era espantosa y horrible debido a la condición del cuerpo y del sofá”.

Además, señaló que “Lacey tenía la piel podrida y los huesos expuestos” y que “la desnutrición también contribuyó a su muerte”. La autopsia confirmó que la joven murió por una sepsis fulminante derivada de infecciones óseas, inmovilidad y desnutrición severa. El sofá estaba hundido en el piso, empapado de inmundicia, orina y heces, con larvas de insectos sobre la piel de la víctima. El jefe de bomberos, Matthew Ard, relató: “Nunca he visto nada como esto en toda mi vida”, y agregó que “era como un olor a podredumbre”.

Publicidad

La negligencia médica fue una constante, ya que Lacey no veía a un profesional desde 2002. El Dr. Donald Hoppe testificó: “Lo último que supe de los Fletcher fue en 2010”; asimismo, recordó que “Clay Fletcher me dijo en privado que Lacey estaba empeorando progresivamente. Le sugerí que la llevaran a recibir ayuda, pero nunca lo hicieron”.

Ante el tribunal, el fiscal Sam D’Aquilla sentenció: “Sabes, ni a un animal lo tratarías así”. El fiscal profundizó en su reclamo de justicia: “Si tuvieras un caballo en el establo detrás de tu casa, vas allí y ves que la carne ha desaparecido de su cuerpo, que los huesos están expuestos... Quiero decir, ni siquiera a tu animal lo tratarías así”. Finalmente, aseveró: “Queremos defender a las personas que no pueden hablar por sí mismas, decir que este trato no será tolerado”.

Publicidad

Como defensa, Clay Fletcher argumentó que su hija sufría ansiedades extremas: “Su mundo se cerró gradualmente debido a sus fobias, miedos y ansiedades sociales. El sofá era su santuario, su zona de confort”. Los padres alegaron que ella se negaba a usar el baño o recibir ayuda médica.

Su abogado, Steven Moore, pidió clemencia afirmando: “Fueron negligentes, sí. Está claro que fueron negligentes. Pero amaban a su hija hasta la muerte, esa es la verdad”. Pese a estos argumentos, la justicia determinó que Lacey vivió un calvario de 12 años atrapada por la desidia de quienes debían protegerla. Aunque la condena llegó, el sentimiento generalizado es que no se compensa el infierno padecido por la joven.

Publicidad
Publicidad
Más Leídas
Publicidad
Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS