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Cultura y Espectáculos > Cine

Estreno de La virgen de la tosquera: el gótico de Mariana Enriquez

Un inquietante coming of age ambientado en la crisis de 2001 que une los cuentos más perturbadores de la autora.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Dolores Oliverio protagoniza el film rodado mayormente en tierras mendocinas.

El cine argentino recibe este jueves el estreno de La virgen de la tosquera, una película dirigida por Laura Casabé que traslada a la pantalla la atmósfera del gótico latinoamericano. Con guion de Benjamín Naishtat, la obra se basa en dos relatos de Mariana Enriquez incluidos en su libro Los peligros de fumar en la cama: “La virgen de la tosquera” y “El carrito”. La historia sigue a Natalia (Dolores Oliverio), una joven que atraviesa el verano de transición tras la secundaria en un barrio del conurbano bonaerense marcado por la crisis económica y el estallido social.

La trama presenta a Natalia como una joven solitaria, abandonada por sus padres y criada por su abuela Rita (Luisa Merelas). Su vida se desestabiliza con la llegada de Silvia (Fernanda Echevarría), una mujer de capital que cautiva a Diego (Agustín Sosa), el joven del que Natalia está enamorada. Al igual que la Carrie de Stephen King, la protagonista posee poderes inquietantes y una capacidad de daño asombrosa motivada por el dolor y la furia. El film, que tuvo su estreno mundial en Sundance 2025 y ganó cuatro premios en el BAFICI, utiliza las tosqueras —peligrosas lagunas artificiales— como escenario central de una venganza desorbitada.

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Sobre la fusión de sus historias, Mariana Enriquez declaró: “Son dos cuentos que yo nunca había pensado juntos, pero que muchas veces me dijeron –no solo los chicos al hacer la adaptación, sino gente en general–, como que los veían parte del mismo universo. Y puede ser; yo no creo que un autor sepa más que los lectores acerca de lo que escribió. En ese sentido, la lectura de ellos me parece interesante justamente porque hacen una mirada sobre ese mundo de crisis, un mundo conurbano pero no marginal. Yo detesto esa palabra ‘marginal’. Es la crisis argentina que, en los barrios, se ve así”.

Respecto a su rol, la autora añadió: “Yo no participé del guión, sí lo leí, sí hice mis comentarios. Benjamín y Laura siempre tuvieron una tensión entre lo fantástico y lo realista de los cuentos. Creo que es una tensión que en mis cuentos yo la resuelvo de otra manera, pero es muy interesante que esté ahí. Fue un trabajo de ellos que yo miré y seguí; dije tres o cuatro cosas del guión que ellos generosamente me mostraron, pero después no estuve presente en ninguno de los ámbitos, y me gusta que haya sido así; me gusta que sea un trabajo muy de ellos”.

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La producción enfrentó graves desafíos económicos debido a la inflación y el desmantelamiento de la industria cinematográfica nacional. Enriquez reflexionó: “Estoy muy contenta con que la primera adaptación de un trabajo mío se haya hecho en Argentina a pesar de este contexto de desmantelamiento de la industria del cine nacional, que siempre estuvo pendiente de un hilo y con muchísimos problemas, pero éste es claramente y sin dudas el peor momento. Es como una especie de patada en el piso a una industria que siempre la peleó mucho, ¿no? Y que hayan podido hacerla es un síntoma de la resistencia de los creadores y de la fuerza del cine argentino, que es un cine muy poderoso. Y que la primera película sobre una obra mía sea en Argentina y con una directora mujer es azar, pero la verdad es que me satisface mucho”.

La directora Laura Casabé detalló el origen del proyecto: “Inicialmente yo quería trabajar con tres cuentos de Mariana Enriquez (“El aljibe” finalmente quedó afuera), y la idea de la asociación de la trama y de las chicas de “La Virgen de la Tosquera” con el universo de “El carrito” surgió un poco de manera natural. “El carrito” es el primer cuento que leí de Mariana, así que la escena del carro y el linyera fue la primera escena que leí. Recuerdo haberla leído e inmediatamente imaginármelo. Me había parecido muy potente esa idea de la crisis económica como una maldición que le echa ese linyera a esa cuadra, y estaba totalmente convencida de que hablaba del 2001. Y entre eso y lo representada que me sentía por las chicas de “La Virgen de la Tosquera” y esa forma de vivir el amor y la amistad, todo derivó en que naturalmente imaginara que podían fusionarse. Yo tenía la edad de Natalia en 2001 y me interesaba mucho hacer como un coming of age de género que sucediera durante en el 2001 en Argentina”.

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Sobre el complejo rodaje, Casabé explicó: “Sí, fue así. Hubo un momento en el que nos dimos cuenta de que la película se había desfinanciado completamente por una situación coyuntural que tenía que ver con el INCAA y concretamente con la inflación de la transición entre los gobiernos de Alberto Fernández (el final de 2023) y, sobre todo, con el comienzo del de Javier Milei. Y fue un momento duro porque tuvimos que tomar la decisión no ya de abandonar la película pero si tal vez de posponerla, o si íbamos a seguir adelante igual. Y creo que estuvo buenísimo que decidiéramos seguir porque no sé si hubiésemos podido terminarla después, la verdad. Probablemente fue el momento más difícil que viví alguna vez con una película”.

La solución fue federalizar la producción: “Es que la magia del cine permite eso también: poder construir un escenario que pertenece al conurbano bonaerense en Mendoza y transportarlo completamente. Se filmó en un 80% en la provincia de Mendoza con equipo técnico mendocino y actores mendocinos. Para mí eso es la expresión absoluta del cine independiente, que es de naturaleza colaborativa, porque, además, si nosotros no llevábamos adelante la película, había mucha gente que iba a quedarse sin trabajo”.

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