Publicidad

Provinciales > Salud mental y ecmocional

Ludopatía infantojuvenil: una problemática sin control que preocupa en San Juan

Cada vez más niños se sumergen en los sitios de apuestas virtuales, como así también casinos y juegos en los que utilizan dinero para comprar dentro del mismo. Ese escenario puede desencadenar ludopatía en los menores de edad y desde el sector de la salud de San Juan hay preocupación entre los profesionales.

17 de mayo de 2024
La ludopatía infantojuvenil no presenta estadísticas oficiales, pero los profesionales marcan su preocupación, ya que afirman que es una problemática en crecimiento. (Foto: archivo).

La ludopatía, reconocida hoy en día como juego compulsivo o patológico, es una enfermedad que no discrimina edades. Con la facilidad de acceso a través de Internet a diversas plataformas que fomentan la ludopatía, esta patología está creciendo a nivel mundial y San Juan no está ajeno a ello. En la época de la pandemia, los niños y adolescentes incrementaron el uso de las pantallas y de los celulares, en los que se pasan horas y horas jugando, como así también gastando gran cantidad de dinero en juegos. Desde el sector de la salud de la provincia ya advierten que es algo muy preocupante debido a la imposibilidad de controlar el uso de las plataformas, como así también que es algo que no puede ser diagnosticado como una adicción en el caso de los menores de edad.

Desde la Fundación de Ludopatía Infantojuvenil de San Juan (Linju) su presidente, el psicólogo José Icazatti, explicó a DIARIO HUARPE que, a través de una encuesta realizada por ellos antes y después de la pandemia, llegaron a la conclusión de que los jóvenes habían incrementado tres veces el tiempo que pasaban en los celulares, lo que puede ser un factor clave en el aumento de los menores que se vuelcan a los juegos de azar, gastando gran cantidad de dinero.

Publicidad

El principal problema por el que los chicos se vuelven adictos a los juegos es la imposibilidad de controlar las plataformas virtuales. Tanto los casinos virtuales como así también los sitios de apuestas o los mismos videojuegos que consumen los jóvenes todos los días tienen como similitud que deben crear un usuario e ingresar diversos datos personales. Allí se puede ingresar datos de una tarjeta fácilmente. Además, no hay forma de comprobar que la persona que está conectada es mayor de edad, por lo que se hace imposible el control.

Desde la Caja de Acción Social (CAS), su presidente, Juan Pablo Medina, dialogó con este medio y comentó que la institución no puede tener un control dirigido hacia los menores de edad, pero se está trabajando en ello. “Este problema de la compulsividad se ha trasladado a niños y adolescentes. No existe un control. Lamentablemente, al día de hoy no lo hay y es una de las prioridades que nos hemos puesto en esta gestión. Queremos generar una regulación que nos permita y dé las herramientas para poder encarar de frente esta problemática”, dijo Medina. Agregó también que se está trabajando en un plan que incluya charlas con las instituciones escolares sanjuaninas.

Juan Pablo Medina, presidente de la Caja de Acción Social de San Juan. Foto: Gastón Vargas.

Para ello, la psicóloga que está al frente del departamento de la CAS, Victoria Yáñez, explicó que si bien “es un ámbito en donde no nos desenvolvemos, es algo que nos preocupa y queremos tomar la iniciativa para llevar a cabo en las escuelas talleres de capacitación, principalmente para los adolescentes. Ya se ha presentado en el Ministerio de Educación el proyecto y estamos esperando que se apruebe para poder aplicarlo. Queremos aplicar talleres de prevención del juego patológico”.

Además, Medina presentó el problema que les genera a las instituciones que regulan el juego estos sitios de Internet. “Se presenta una problemática que no solo es la ludopatía, sino también el hecho de que se pueda hacer de manera legal, que se aseguren el cobro de su apuesta y que el procedimiento sea justo”, agregó el presidente. A su vez, remarcó que estos sitios online no le generan al Estado ningún tipo de recaudación, la cual era volcada en acciones de bienestar social. “Es un tema bastante amplio, pero estamos decididos a trabajarlo y gestionarlo para tratar de darle la solución que corresponde”, finalizó.

El otro factor por el cual la ludopatía infantojuvenil no puede ser tratada es que la misma no está diagnosticada como una adicción, tal como lo es la ludopatía en adultos. Para ello, el psicólogo José Icazatti advirtió que “es importante estar alerta a las señales, ya que, a diferencia de cualquier adicción, acá no hay una sustancia, sino un comportamiento. No hay un signo visible más que un comportamiento que puede ser el aislarse, bajo rendimiento en la escuela, bajar de peso, empezar a ser irritable, cambios en el humor, llanto, impulsividad. Hay que estar atentos a los cambios en la conducta. Muchas veces recurren a las consultas cuando estos comportamientos son extremos”.

Publicidad

José Icazatti, psicólogo especialista en ludopatía y presidente de la Fundación de Ludopatía Infantojuvenil de San Juan.

¿Posible solución?

Una de las posibles soluciones que plateó el psicólogo especialista, en casos del juego compulsivo, es la aplicación de este proyecto que permita trabajar con diversas escuelas, a modo de prevención del juego vía charlas y talleres. "Es importante trabajar también con las familias, las instituciones escolares y la sociedad en general para lograr resultados óptimos, evitando que la compulsión se transforme en destrucción y termine en casos extremos", indicó.

¿Qué produce la ludopatía infantojuvenil?

Si bien no hay estadísticas de ludopatía infantojuvenil en San Juan, tanto Icazatti como otros profesionales sanjuaninos han llegado a la conclusión de que esta patología está en aumento y son conductas cada vez más recurrentes en los chicos.

“Cuando una persona se vuelve adicta al juego, experimenta un goce que va más allá del placer, es una recompensa inmediata. Cuando uno está ante el juego libera oxitocina y dopamina, que son neurotransmisores que producen un placer inmediato. Esto puede compararse al placer que me genera rascarme la mano, al principio me gusta y es placentero, luego no puedo parar de hacerlo y me termino lastimando”, explicó el profesional.

Por otro lado, la psicóloga de la Caja de Acción Social, Yàñez, indicó que “a lo largo de la vida nos enseñan que el juego es algo placentero, entonces es tomado como una actividad saludable. Con el pasar de los años, se van gestando especies de huecos en el cerebro, que nosotros les llamamos lagunas. A esos huecos los vamos tapando como podemos y es ahí donde las adicciones vienen a tapar estos espacios, ya que da como resultado una actividad placentera”.

Victoria Yáñez, psicóloga coordinadora del área de autoexclusión y ludopatía de la Caja de Acción Social. Foto: Gasón Vargas.

Cómo se controla en los adultos

En el caso de la ludopatía en adultos en San Juan se habla de centros de rehabilitación, ya que es contada como una adicción. En este sentido, Yáñez mencionó que en la Caja de Acción Social tienen un programa especializado para ello, centrándose en la autoexclusión, que se trata de la prohibición del ingreso a los casinos por un tiempo de cuatro años.

“Hacemos asesoramiento, prevención y la autoexclusión, que es nuestro fuerte. No realizamos tampoco tratamiento, pero sí hacemos prevención con distintos centros, con los cuales tenemos convenios como lo es Jugadores Anónimos, aunque también derivamos a diversos terapeutas especializados en el tema”, agregó Yáñez.

La economía como punto de quiebre

En el caso de los adultos ludópatas, muchos llegan a tener un momento extremo en el cual la psicóloga Yáñez mencionó que la mayoría no controla, ni tiene noción del tiempo o de la cantidad de dinero que gasta. “Empiezan a mentir, a realizar actividades que implican un riesgo para las otras personas, llegando a casos en los cuales roban objetos para poder pagar”, afirmó.

Tal como lo explica la psicóloga, el factor económico es el principal causante de esta adicción. A su vez, Icazatti explicó que el contexto económico es muy importante y los más chicos no están ajeno a ello. “En un país donde la economía es inestable, los niños se crían con sus padres que constantemente repiten la frase ‘la plata no alcanza’, los chicos caen en la adicción al juego como una vía de obtención fácil de dinero para poder ayudar en sus hogares”.

“Los jóvenes son esponjas. Escuchan, hablan y experimentan con el dinero, por lo general siempre con connotaciones negativas. A veces esa fantasía de libertad financiera es por lo que ellos deciden entrar para salvarse. Los padres deben ser ejemplo de los hijos. Hay que hablarles con respeto, no castigarlos, no siempre decir ‘mira lo que estás haciendo’, sino que el diálogo es la base de la comunicación”, finalizó Icazatti.

Dato

Quienes tengan un consumo problemático con el juego y sean mayores de 18 años, pueden presentarse personalmente en las oficinas de la Caja de Acción Social, ubicadas en la calle Mendoza 451 sur, al lado de la oficina donde se ofrecen los préstamos, en el primer piso. Allí, serán atendidos por el área de profesionales en Autoexclusión y Ludopatía, que brindarán el asesoramiento necesario para el proceso de rehabilitación de esta problemática.

En el caso de que la persona en cuestión sea menor de edad, se recomienda que los adultos pidan una consulta con profesionales en la psicología para ayudar a tratar esta problemática, ya que no puede ser diagnosticada como tal, se debe trabajar particularmente.

Publicidad
Más Leídas
Publicidad