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México redujo la jornada laboral a 40 horas: comparación en América Latina
El Congreso de México aprobó una reforma constitucional para reducir gradualmente la semana laboral de 48 a 40 horas hacia 2030, alineándose con países como Ecuador y Chile.
POR REDACCIÓN
El Congreso mexicano aprobó este mes una reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con implementación gradual entre 2027 y 2030.
La modificación, impulsada y defendida por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca equilibrar la vida laboral y familiar, mejorar condiciones de empleo y promover el bienestar de la clase trabajadora sin afectar la competitividad productiva nacional.
El dictamen aprobado establece que la reducción será progresiva: en 2027 la jornada máxima será de 46 horas; en 2028, 44; en 2029, 42, hasta alcanzar 40 horas semanales en 2030.
Qué cambios traería y cómo se aplicará
La reforma incorpora la nueva jornada laboral en la Constitución, con un día mínimo de descanso por cada seis trabajados, aunque no garantiza dos días libres como en algunos sistemas de semana de cuatro días.
El proyecto también introduce límites al trabajo extraordinario y mantiene el mantenimiento de salarios y aportes sociales pese a la reducción de horas. La medida debe ser ratificada por al menos 17 de los 32 congresos estatales antes de entrar en vigor.
América Latina y la jornada laboral
En la región, Ecuador y Chile caminan desde hace años hacia la semana de 40 horas, y con esta reforma México se perfila como uno de los pioneros en América Latina en consagrar ese límite en su Constitución laboral.
Otros países mantienen jornadas más amplias: Guatemala, Costa Rica, Panamá, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina conservan límites legales cercanos a 48 horas semanales, mientras que Colombia está en proceso de transición hacia horarios menores.
Contraste con el debate en Argentina
En Argentina, el tema de la jornada laboral forma parte de la agenda de discusión dentro de sindicatos, académicos y legisladores, aunque no hay una norma aprobada que reduzca el límite legal actualmente establecido en 48 horas semanales según la legislación vigente.
Diversos estudios y propuestas académicas han recomendado debatir una reducción de 48 a 40 o 42 horas para mejorar la calidad de vida y la distribución del trabajo, pero hasta ahora esos proyectos no lograron avances significativos en el Congreso.