Domingo 26 de Abril
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Economía > Industria en retroceso

Quilmes ajustó su planta obrera en Zárate y abrió retiros voluntarios

La empresa comenzó con un plan de retiros voluntarios en su planta de Zárate, donde produce, entre otras, la cerveza Corona.

POR REDACCIÓN

26 de febrero de 2026
Planta de Cerveceria y Malteria Quilmes. (Gentileza)

Cervecería y Maltería Quilmes puso en marcha un plan de retiros voluntarios en su planta de Zárate, donde se produce, entre otras, la cerveza Corona. La medida responde a la retracción del consumo interno y al impacto de la mayor apertura de importaciones de cerveza, que presionan a las operaciones locales. 

La fábrica, inaugurada hace cinco años con una inversión de 5.000 millones de pesos, comenzó con unos 260 empleados y funcionaba con tres turnos diarios de producción. Con los ajustes ya realizados, la nómina bajó a unos 140 trabajadores, y con el nuevo plan podría quedar en apenas 80 empleados. Esto significa un recorte de alrededor del 43% sobre la dotación actual. 

Además del recorte de personal, la planta ajustará su esquema de producción: de tres turnos diarios pasará a funcionar con uno solo, en línea con el descenso de la actividad y la menor demanda de producto.

Según gremios y fuentes sindicales, el proceso de retiros se acordó con la comisión interna para evitar despidos directos y buscar que la reducción de plantilla se realice con acuerdos voluntarios, aunque la mayoría de los empleados verá modificadas sus condiciones laborales o dejará la empresa.

El ajuste en Quilmes se da en un contexto donde el consumo de cerveza en Argentina ha caído cerca del 45% respecto de 2025, según datos gremiales y empresariales, mientras que las importaciones del producto crecieron más del 293% en el primer trimestre del año pasado de acuerdo con estadísticas basadas en el Indec. 

La combinación de menor demanda interna y fuerte competencia externa por importaciones presiona a la producción local, lo que obliga a las firmas a reducir costos, ajustar personal y replantear sus operaciones.

El caso de la planta de Zárate se enmarca en un escenario más amplio de dificultades para el sector industrial y de consumo masivo en el país, donde otras empresas también han anunciado ajustes, cierres de plantas o reducciones de empleo ante la caída del consumo interno y cambios en la dinámica comercial.

Quilmes busca, con estos retiros voluntarios, mantener en funcionamiento la planta sin recurrir a despidos masivos, aunque el impacto en el empleo y la actividad industrial local se sigue sintiendo con fuerza. 

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