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Las ventas de semaglutide en San Juan se dispararon y alertan por uso sin control
La aprobación para bajar de peso duplicó las ventas de semaglutide y generó faltantes en farmacias sanjuaninas.
Las ventas de semaglutide en San Juan crecieron de manera abrupta en los últimos meses, en paralelo a su habilitación para ser utilizada como apoyo en la baja de peso y no únicamente para el tratamiento de la diabetes. El fenómeno impactó de lleno en el circuito farmacéutico local y derivó en una demanda inusual para un medicamento que hasta hace poco tenía un uso mucho más acotado.
De acuerdo con estimaciones del sector, el incremento de las ventas se duplicó respecto de los niveles habituales. “En las farmacias de las que tengo conocimiento se registró un aumento muy importante, cercano al 100% de lo que se venía vendiendo”, explicó a DIARIO HUARPE Carlos Otto, presidente de la Asociación de Propietarios de Farmacias de San Juan, al describir la magnitud del salto observado durante octubre y noviembre.
Faltantes y problemas de abastecimiento
El fuerte crecimiento del consumo comenzó a generar inconvenientes de stock hacia fin de año. “La falta de semaglutide empezó a notarse en diciembre y se volvió mucho más grave durante la segunda quincena”, señaló Otto. Según precisó, la carencia en las droguerías se sintió con mayor intensidad a partir del 15 o 20 de ese mes y la situación aún no se normalizó por completo.
En la actualidad, la disponibilidad del producto es irregular. “Aparecen algunas presentaciones de manera esporádica, pero no de forma fluida en todas las droguerías”, indicó. Esto obliga a las farmacias a realizar una búsqueda constante entre proveedores, sin certezas sobre la reposición inmediata. Desde el sector estiman que se trata de un problema vinculado a la producción y a la liberación de lotes, y confían en que el laboratorio avance en la regularización del abastecimiento.
Un medicamento pensado para otras patologías
Otto remarcó que el semaglutide fue desarrollado originalmente como complemento en tratamientos de diabetes tipo 2 y que su efecto sobre el peso es secundario. “Ayuda al control alimentario y a bajar de peso, pero no fue creado con ese objetivo principal”, aclaró, y advirtió que su utilización debe enmarcarse dentro de un seguimiento médico adecuado.
En cuanto a otras opciones disponibles en farmacias, el representante explicó que existen productos para bajar de peso que siempre estuvieron en el mercado, aunque sin un uso masivo. “Hace unos 15 años hubo un fenómeno similar con otro principio activo que terminó cayendo en desuso por las incomodidades que presentaba”, recordó, y señaló que hoy el protagonismo lo tiene el semaglutide por la percepción de mayor eficacia.
Efectos adversos y control profesional
Respecto de los posibles efectos en personas no diabéticas, Otto indicó que no hay estudios científicos concluyentes. “Han surgido comentarios sobre efectos adversos intestinales, pero no existe nada comprobado de manera definitiva”, sostuvo. En ese contexto, insistió en que la prescripción médica es fundamental para evitar riesgos metabólicos.
Uso estético, cobertura y precios
Desde las farmacias advierten que parte del aumento de la demanda está ligado a un uso con fines estéticos. “Existe la idea de ‘mi amiga lo usó y bajó, yo también quiero’, y eso colaboró con el crecimiento de las ventas”, afirmó Otto. Aclaró, además, que la comercialización es únicamente con receta médica y que, si el paciente no está dentro de un plan de diabetes, el medicamento no suele tener cobertura de obra social.
En cuanto a los valores, detalló que los precios varían según la presentación y la dosis requerida, y actualmente se ubican en un rango aproximado de entre $100.000 y $180.000.