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Economía > La recesión no para

Por caída de ventas y deudas, Marengo fue liquidada a un grupo tucumano

Marengo, la firma nacional de golosinas terminó siendo liquidada en un contexto de depresión industrial. De rendir tributo al ajuste libertario de Milei, a vender la planta de caramelos por deudas salariales.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Los dueños de la empresa que lanzó los caramelos "No hay plata" remataron la fábrica por la caída de ventas y deudas acumuladas.

Como si la ironía tuviese un gusto amargo, la firma Marengo que apostó en 2023, con su producción de golosinas con la marca “No hay plata”, en apoyo abierto a la política económica del gobierno de Milei, hoy cierra su actividad y da por finalizada su línea de producción.

Cuando el presidente asumió su gestión, en el discurso a espaldas del Congreso de la Nación emitió la famosa frase que sirvió para que la empresa nacional tenga ese lema en las etiquetas de sus golosinas. El slogan decía “Si no hay plata, lo que sí habrá será dulzura, alegría y diversión”. La empresa no solo compró el discurso; intentó empaquetarlo y venderlo.

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En pleno verano de 2026, el peso de la historia hace bajar a la tierra y golpearse con la realidad tras la nube del marketing. Más que un slogan, fue un puñal mortal al mercado interno. Ante la caída de ingresos y salarios en trabajadores y jubilados, el consumo de golosinas deja de ser un hábito para convertirse en un lujo inalcanzable. Este es el panorama que empujó a que Marengo, con más de 80 años de trayectoria, terminó siendo víctima de la misma recesión.

El cierre de la actividad de la fábrica dejó a 60 trabajadores despedidos. La “dulzura” se convirtió en deudas y la “diversión” en conflicto social. La firma ingresó en una crisis terminal que la llevó a que los dueños pongan en venta la marca y la planta.

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En julio de 2025, amparándose en la fuerte caída de las ventas y razones de “fuerza mayor y falta de trabajo no imputable al empleador”, Marengo aplicó un esquema de suspensiones sin goce de sueldos durante la segunda quincena de ese mes.

Luego, avanzó con una reducción de más del 30% de su personal. Desde entonces, se profundizó el conflicto con el personal que terminó por estallar en 2026, con protestas frente a la planta por deudas salariales.

“La gente está en la casa por una decisión de la empresa. Está cerrada, sin producir, sin comprar insumos, y eso nos genera mucha incertidumbre y preocupación”, había alertado la semana pasada el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Seccional Rafaela, Nicolás González.

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En las últimas horas la empresa notificó al gremio la venta de la planta a un grupo tucumano, liderada por el productor azucarero Alejandro Seleme, quien llegó a un acuerdo para adquirir la empresa de caramelos y chupetines creada en 1944, en la ciudad de Rafaela, a poco más de 150 kilómetros de Arroyito.

Hoy, el portafolio de productos de Marengo sigue concentrado en caramelos blandos y duros, con y sin relleno, y chupetines, con marcas como Marengo, Pintalengua, Corazón y Patitas.

El grupo Seleme es el dueño de la marca de azúcar El Marqués y también controla a la cadena de supermercados del mismo nombre, que cuenta con cuatro sucursales en Tucumán.

Mientras que los trabajadores sostienen el reclamo por sueldos atrasados. El caso Marengo es la miniatura de un desastre mayor. Más de 20 mil empresas productivas que tuvieron que cerrar en un contexto de profundización de la recesión, con inflación y aumento del desempleo.

Los dueños de la empresa que lanzó los caramelos "No hay plata" remataron la fábrica por la caída de ventas.

 

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