Comunidad > Camino y cuido mi bosque
Más de 60 participantes en actividad ambiental en Valle Fértil
Más de 60 personas participaron en “Camino y cuido mi bosque”, una propuesta que combinó senderismo, educación ambiental y limpieza de residuos en Valle Fértil.
POR REDACCIÓN
Valle Fértil fue escenario de una jornada que combinó naturaleza, aprendizaje y compromiso ciudadano. Más de 60 participantes formaron parte de la actividad “Camino y cuido mi bosque”, una propuesta que integró senderismo interpretativo, concientización ambiental y retiro de residuos en distintos sectores del departamento.
La iniciativa fue impulsada por la Secretaría de Ambiente a través de la Dirección de Bosques Nativos y la Dirección de Conservación, con el acompañamiento de la Secretaría de Deportes, los Scouts de Santa Lucía y el Parque Provincial Ischigualasto.
Recorrido con aprendizaje ambiental
La jornada convocó a scouts e integrantes de Comunidad Activa, quienes recorrieron senderos interpretativos en la zona del río Valle Fértil y el dique San Agustín. Durante el trayecto, se brindó información técnica sobre la importancia ecológica del bosque nativo, las especies representativas del monte y las principales amenazas que enfrentan estos ecosistemas.
El enfoque educativo estuvo orientado a promover el respeto por la flora y la fauna silvestre, la prevención de incendios forestales y el uso sustentable de los recursos naturales, destacando prácticas como la producción de harina de algarroba y miel.
Compromiso comunitario y cuidado del entorno
Además del recorrido, los participantes realizaron tareas de limpieza en el área intervenida. Como resultado del trabajo conjunto, se logró retirar un camión de menor porte y tres camionetas repletas de residuos, lo que evidenció tanto la problemática de la disposición inadecuada de desechos como el compromiso ciudadano con el cuidado del ambiente.
La propuesta combinó recreación con acciones concretas de conservación, fortaleciendo la conciencia ambiental en un entorno natural de alto valor ecológico.
Una experiencia que deja huella
Los grupos que participaron de esta primera jornada manifestaron su intención de incorporar y aplicar lo aprendido en futuras actividades al aire libre y en la Gruta de Lourdes, sitio religioso al que pertenecen. De esta manera, la experiencia no solo promovió el contacto con la naturaleza, sino también la construcción de una cultura de respeto por los entornos naturales y la participación activa en la protección del patrimonio ambiental de San Juan.