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Economía > Nuevo sistema

El IPV construye liviano: qué piensan empresarios y trabajadores de este cambio

Anunciaron la construcción del primer barrio de viviendas con ecopaneles por parte del Estado. Cómo debería adaptarse cada sector.

20 de marzo de 2023

Por primera vez en su historia, el IPV construirá un barrio con un sistema de construcción liviana, que no utiliza ladrillos. Si bien no son técnicas nuevas, en la provincia la normativa de construcción del instituto no incluía esta posibilidad hasta ahora. Las autoridades locales ya firmaron un convenio con una empresa que realiza ecopaneles, una de las alternativas que reemplazan el ladrillo.

Tras conocerse esta novedad, DIARIO HUARPE consultó con referentes de tres sectores vinculados directamente: empresas constructoras, trabajadores y ferreterías. Es que serán estos quienes deberán adaptarse a estas técnicas para poder proveer al mayor generador de puestos de trabajo de su rubro: el IPV.

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La construcción, sobre todo la impulsada por el Estado, es reconocida como uno de los mayores movilizadores de la economía sanjuanina, porque incluye a proveedores, empresas y trabajadores. Y si bien cada sector tiene sus desafíos y posturas en cuanto a cómo los afectará esta iniciativa del instituto, todos coincidieron en que cualquier cambio que signifique que se hagan más casas, es necesario y también urgente en el actual contexto económico.

Enrique Velasco, presidente de la CAEMCO, opinó que este paso era el que debían dar desde el IPV. “Es el futuro de la construcción, es increíble que sigamos construyendo con ladrillos, que son perjudiciales para la ecología”, aseguró el empresario. El titular de la cámara argumentó que los hornos ladrilleros generan gases, extracción de arcillas naturales y un fuerte impacto en el entorno y todo esto se reduciría con otros sistemas constructivos.

Pero Velasco reconoció que cambiar a casas livianas, con los múltiples sistemas que existen dentro de esta categoría, implicará una adaptación de los industriales. “CAEMCO viene apoyando este cambio y muchos empresarios estamos estudiando y desarrollando alternativas para nuevos métodos, pero significará una adaptación”, agregó. Esto, dijo, también incluye a los usuarios, que deberán aceptar estas alternativas.

En esta misma línea se ubicó posicionó Gustavo Gutiérrez, gerente de la Ferretería G&G Materiales. “Es lo que se viene, no podemos decir que es completamente bueno porque tenemos que adaptarnos, pero es algo que ya se está viendo”, explicó. Incluso en las construcciones particulares es cada vez más la demanda de materiales para este tipo de desarrollos.

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En el interior y funcionalidad son iguales a una vivienda tradicional.

La dificultad que ven los ferreteros es sobre todo para los más chicos, las pymes del sector. “No vendés la misma cantidad de hierro y cemento que antes y si proyectás las ventas y no tenés en cuenta estos cambios, puede ser difícil”, explicó.

Las empresas más grandes tienen espalda financiera y económica para hacer esta adaptación a un nuevo mercado. “Te puede dejar afuera porque los clientes no llevan lo que antes era muy vendido, pero a la vez hay otros productos: el calcemit, la cal para hacer el revoque”. En cambio, sí trabajan mallas, perfilería y elementos para el interior, pero para cambiar el stock habitual necesitan hacer fuertes inversiones.

El desafío para las ferreterías es ir mutando sobre todo en la venta a particulares, ya que el IPV trabaja a otras escalas, pero entienden que si el instituto gira hacia estos sistemas, el mercado completo lo hará. Velasco, por su parte, dijo que esto es lo que tiene que suceder. “Tienen que impulsar el proceso, venimos impulsando estas nuevas tecnologías y también invitamos a las empresas a hacerlo”, dijo el empresario.

Menos trabajadores por casa

 Del otro lado de la balanza están los obreros de la construcción. Este sector podría enfrentar dificultades, aunque Alberto Tovares de la UOCRA aseguró que se están preparando para este nuevo mercado.

En la construcción de casas livianas o construcción en seco, se ocupan menos trabajadores que en la tradicional. Para levantar una vivienda con ladrillos contratan dos trabajadores en el arranque y después, hacia el final de obra, permanecen uno y medio. En los nuevos sistemas, esto se reduce a la mitad o a la 60%.

Pero desde el sindicato creen que esto es mejor que nada. “Hoy lo que pueda venir sirve, necesitamos una solución ya o mañana para los obreros y sus familias. Que el sistema sea mojado, seco o húmedo, hoy no estamos en la panacea y nos preocupa que hay unos 1200 trabajadores esperando para poder trabajar”, dijo el sindicalista.

Eduardo Velasco aseguró que esto no sería un problema porque “como las casas se hacen más rápido, se pueden hacer más y ocupar más personal”. Para Tovares la relación no es tan directa, pero entiende que el mercado de la contrucción gira hacia estas tendencias.

Por eso, explicó, desde el sindicato ya se están preparando. “Tenemos una escuela de capacitación, que dirige Eduardo Cabello, donde ya están trabajando con cursos de construcción en seco, paneles solares y soldadura de alta complejidad”, detalló. Esperan que esto les permita adelantarse a los cambios del mercado de la construcción.

Datos

Las viviendas de construcción en seco o livianas pueden estar listas entre un 50 o 60% más rápido que las tradicionales.

Sistemas como ecopanales se consideran más ecológicos y eficientes energéticamente, porque conserva la temperatura interior mejor que las casas tradicionales.

Este sistema de construcción es considerado sismo resistente y cuenta con el aval del INPRES.   

El costo entre un sistema y otro de construcción es prácticamente el mismo.

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