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Jason Hughes, el profesor que murió tras una broma de sus estudiantes
Docente de matemáticas falleció atropellado por un alumno mientras intentaba participar de una travesura escolar.
POR REDACCIÓN
En la localidad de Gainesville, Georgia, una tradicional broma escolar culminó en la muerte de Jason Hughes, un querido profesor de matemáticas de 40 años. El hecho se produjo un viernes a las 23:40 bajo la lluvia, cuando cinco adolescentes llegaron a la vivienda del docente en dos vehículos para arrojar rollos de papel higiénico sobre los árboles de su jardín.
Según relató su esposa, el profesor, quien era padre de dos hijos, esperaba con ilusión este tipo de bromas y salió de su casa para sorprender a los jóvenes. En el intento de huida de los estudiantes, Hughes tropezó y cayó en la calle, momento en el que fue embestido accidentalmente por una camioneta pickup conducida por Jayden Ryan Wallace, de 18 años.
A pesar de que los alumnos bajaron de inmediato para asistirlo, el docente falleció mientras era trasladado a un hospital local. El conductor fue acusado de homicidio vehicular en primer grado y conducción imprudente, cargos que en Georgia pueden conllevar penas de entre tres y quince años de prisión.
Los otros cuatro implicados —Elijah Tate Owens, Aiden Hucks, Ana Katherine Luque y Ariana Cruz, todos de 18 años— fueron detenidos y acusados de allanamiento ilegal y tirar basura en propiedad privada, recuperando luego la libertad bajo fianza.
Ante la situación judicial, la esposa de Hughes, quien también ejerce como profesora, solicitó públicamente que se retiren los cargos contra el joven conductor, manifestando al New York Times: “Esta es una tragedia terrible, y nuestra familia está decidida a evitar que ocurra otra tragedia que arruine la vida de estos estudiantes”.
En un comunicado, la familia subrayó que el profesor “conocía y apreciaba a los cinco estudiantes implicados y que procesarlos iría en contra de su vocación de ayudar a los jóvenes”. Matt Williams, amigo de la víctima, describió a Wallace y Hughes como personas “muy cercanas” y agregó a abc News: “La familia quiere dejar claro que conocían a estos niños y los querían, y que estos niños querían a los Hughes. Esto no fue un acto malicioso”.
Mientras el fiscal del distrito, Lee Darragh, debe definir el futuro de los jóvenes, la comunidad del instituto North Hall recordó al docente con un altar de flores. Desde el Distrito Escolar del Condado de Hall lo calificaron como un “esposo amoroso” y un “padre devoto”, destacando su carácter cercano y su compromiso académico, deportivo y religioso con sus alumnos.