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Argentina logró un acuerdo con dos fondos buitres en EE.UU. por una deuda de 2001
Tras décadas de litigio por el default de 2001, el país acordó con los holdouts que buscaban quedarse con acciones de YPF y el BNA.
POR REDACCIÓN
En una movida clave para las finanzas nacionales, la Argentina anunció este martes por la noche que alcanzó un principio de acuerdo con los fondos Attestor Master Value y Bainbridge Fund. Se trata de los últimos "holdouts" que mantenían judicializada la deuda soberana que entró en default hace 25 años, durante la crisis de 2001.
La noticia se conoció a través de una carta presentada ante la jueza Loretta Preska, del Distrito Sur de Nueva York. Con este avance, las partes solicitaron formalmente la suspensión del litigio, lo que le da un respiro vital al Estado argentino frente a la amenaza de embargos sobre activos estratégicos.
Aerolíneas y el Banco Nación, a salvo
Uno de los puntos más críticos de la disputa era la ofensiva del fondo Bainbridge, que en octubre de 2025 había solicitado a la justicia estadounidense la entrega de la participación accionaria de la República en el Banco de la Nación Argentina y en Aerolíneas Argentinas como forma de pago.
Con el acuerdo de conciliación en marcha, este pedido de "turnover" quedó en suspenso. Sin embargo, los especialistas advierten que la negociación aún no aborda la moción que busca las acciones de YPF, un frente que todavía sigue bajo la lupa de los asesores legales.
El origen: Los viejos Bonos Brady
El conflicto tiene su raíz en los títulos emitidos en la década de los 90 bajo el denominado Plan Brady. Tras el default de 2001, mientras la mayoría de los acreedores entraron a los canjes de 2005, 2010 y 2016, estos fondos optaron por la vía judicial para cobrar el 100% del valor nominal más intereses.
El pacto alcanzado ahora incluye el reparto de los colaterales de esos bonos que estaban depositados en la Reserva Federal de Nueva York. Al vencer estos títulos en 2023, quedó un remanente que servirá para saldar parte de la deuda y cerrar una de las etapas más oscuras y largas de la historia financiera del país en los tribunales internacionales.
Lo que viene
Argentina y los acreedores informarán oportunamente a la jueza Preska sobre el estado final del desembolso. De cerrarse con éxito, el país se sacaría de encima una mochila que arrastra desde hace décadas y que ponía en jaque la soberanía de sus empresas más importantes.