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La casa del vicepresidente JD Vance de EE. UU. recibió disparos
Un incidente violento se registró esta madrugada en la residencia civil del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, en Cincinnati, donde varios disparos y daños a la propiedad obligaron a una investigación conjunta entre el Servicio Secreto y la policía local.
POR REDACCIÓN
Un hombre fue detenido tras un ataque ocurrido en la madrugada de este lunes en la casa del vicepresidente estadounidense, JD Vance, en el barrio East Walnut Hills de Cincinnati, Ohio, en el que se registraron disparos que impactaron y rompieron varias ventanas de la propiedad, según informaron autoridades y medios locales.
El incidente se produjo alrededor de las 00:15 hora local, cuando agentes del Servicio Secreto que vigilaban la residencia observaron a un individuo “corriendo hacia el este” en la propiedad y dieron aviso a la policía de Cincinnati, que acudió rápidamente al lugar.
El sospechoso, identificado como William DeFoor, de 26 años, fue arrestado en el lugar tras causar daños a al menos cuatro ventanas de la vivienda y al vehículo del domicilio, de acuerdo con un informe del arresto. DeFoor enfrenta cargos provisionales relacionados con daños criminales, entrada sin autorización y vandalismo, mientras que el Servicio Secreto coordina con la Fiscalía de EE. UU. para revisar los cargos finales.
Vance y su familia no se encontraban en la casa en el momento del ataque; el vicepresidente estaba en Washington D.C. al momento de los hechos, según declaraciones oficiales.
La residencia, ubicada en una zona residencial histórica de Cincinnati, ha sido objeto de restricciones de seguridad y presencia policial desde finales del año pasado, aunque no se ha confirmado si ese contexto está relacionado con el incidente actual.
Hasta ahora no se ha divulgado un motivo claro para el ataque y las autoridades continúan la investigación, evaluando si hubo intención dirigida hacia Vance o si se trató de un acto aislado de vandalismo, mientras revisan los antecedentes del detenido y las circunstancias que rodean el caso.
Este episodio se suma a una serie de eventos de violencia que han puesto en alerta la seguridad de funcionarios públicos en Estados Unidos en los últimos años, aunque no se han reportado heridos en este hecho específico.