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País > Atenea

La historia del satélite argentino que ira a la Luna con la NASA

Cómo es el prototipo del dispositivo desarrollado por la Universidad Nacional de La Plata.

POR REDACCIÓN

Hace 4 horas
Atenea será lanzado al espacio a bordo de la misión Artemis II de la NASA, que marcará el regreso de astronautas a la Luna por primera vez desde 1972.

El satélite argentino Atenea que formará parte de la próxima misión tripulada de la NASA a la Luna, tiene su origen en el prototipo base del U-SAT, el satélite propio en el que trabaja la Universidad Nacional de La Plata, que según las estimaciones será lanzado desde Cabo Cañaveral este año.

La historia de la misión Atenea II se inició en 2023, cuando el entonces ministro de Ciencia y Tecnología de la nación, Daniel Filmus, firmó un convenio que permitió que Argentina volviera a participar de las convocatorias de la NASA.

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El satélite será incorporado junto a otros dispositivos de otros países durante la misión Artemis II.

Esta clase de proyectos lleva unos 15 años de desarrollo propio en la UNLP. La última vez que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales tuvo una articulación internacional con la NASA data de 2011. En junio de ese año se lanzó el SAC- D Aquarius, con participación de la empresa pública rionegrina INVAP y millones de argentinos lo siguieron a través de la televisión de aire.

Una vez firmado el convenio, la CONAE abrió la convocatoria para proyectos de desarrollo. Los expertos coinciden en que es absolutamente imposible desarrollar un satélite desde cero y, mucho más, en las condiciones actuales de la Argentina, donde las áreas de ciencia, investigación y desarrollo son severamente desfinanciadas, con un brutal ajuste presupuestario en 2025.

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Por ese motivo, la CONAE eligió el proyecto de la UNLP, que ya venía avanzado. De hecho, la universidad representada por un roble lleva más de una década de trabajo invertida en el U-SAT.

El proyecto de UNLP, presentado por CONAE ante la NASA fue uno de los cuatro seleccionados de un total de cincuenta provenientes de distintos países. Los otros tres países que forman parte de este selecto club son Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur.

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¿Cómo funciona Atenea?

Se trata de un nanosatélite compuesto por tres cubos de diez centímetros por diez centímetros, liviano, económico y de uso extendido en el mundo de la investigación académica.

La tarea consistió, en primer lugar, en llevar el prototipo original de tres cubos a diez. Luego, en dotarlo de los elementos necesarios para la navegación y la potencia que hace posible su desplazamiento.

El equipo del proyecto estuvo integrado por investigadores de universidades públicas y organismos técnicos y científicos públicos.

Las fuentes consultadas estiman que esos insumos suman un costo cercano a los 250 mil dólares. El satélite, que recopilará información meteorológica de relevancia, orbitará a 72 mil kilómetros de la tierra, una distancia mucho mayor que la de sus predecesores.

La fecha originalmente prevista para el lanzamiento de Atenea II era marzo del año pasado, pero el proyecto se fue retrasando por problemas de la cápsula. De hecho, en una misión anterior, los tripulantes debieron esperar a ser rescatados por otra nave similar.

En los últimos años, la UNLP ha estado activa en el desarrollo de proyectos de innovación técnica y científica aplicada. Entre ellas, cuenta con un programa propio de electromovilidad y participa de la fábrica de baterías de litio UniLiB, junto con el instituto Y-Tec (YPF Tecnología). Meses atrás comenzó la construcción de su parque fotovoltaico, en la localidad de Vieytes, partido de Magdalena.

Atenea será lanzado al espacio a bordo de la misión Artemis II de la NASA, y su importancia radica que marcará el regreso de astronautas a la Luna por primera vez desde 1972. Además de la Universidad de la Plata, participaron también la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A. Su desarrollo forma parte del programa SARE (Sistema Argentino de Alta REvisita), que busca crear satélites pequeños de forma ágil y con bajo costo para observación de la Tierra y exploración del espacio.

La etapa de integración final de ATENEA se llevó a cabo entre el 1 y el 12 de septiembre en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) de la CONAE, en la provincia de Córdoba. Allí se realizaron todas las pruebas funcionales y ambientales requeridas por los estrictos estándares de la NASA, incluyendo ensayos de vibraciones, termovacío y compatibilidad electromagnética.

Su despliegue se realizará en las etapas iniciales de la misión, antes de que la nave tripulada se acerque a la Luna. Además del satélite argentino, la NASA también integrará CubeSats de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita, lo que refuerza el carácter internacional y científico de la misión.

El objetivo principal de ATENEA es validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, como la medición de la radiación en órbitas altas, la recolección de datos GPS y pruebas de enlaces de comunicación de largo alcance, elevando así el nivel de madurez tecnológica de diversos subsistemas clave. Se trata de una misión de demostración, con alto valor agregado, que abre la puerta a nuevas generaciones de satélites nacionales de bajo costo y gran rendimiento.

Esta participación histórica coloca a la Argentina en un selecto grupo de países con desarrollos satelitales integrados a una misión tripulada de alto perfil internacional.

 

 

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