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Economía

Preocupa la falta de lluvias y el riesgo para la soja y el maíz

La escasez de precipitaciones en la principal región productiva encendió señales de alarma en el sector agropecuario.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La campaña de soja y maíz depende en gran medida de las precipitaciones de los próximos días para alcanzar buenos rendimientos en el campo. (Ilustración)

La falta de lluvias en el centro y sur del área agrícola encendió la preocupación del sector agropecuario y del Gobierno nacional, que espera el ingreso de dólares de la cosecha gruesa a partir de mediados de marzo. Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió que en los últimos días creció el porcentaje de lotes bajo condición hídrica regular a seca, en un momento decisivo para el rendimiento de los cultivos.

El dato es especialmente sensible para la soja, principal generadora de divisas. Según el relevamiento, la condición de cultivo regular a mala aumentó y se requieren nuevas precipitaciones en zonas clave como el sur de Santa Fe y el centro-este de Entre Ríos. Más de la mitad de la soja de primera se encuentra en etapas de definición de rendimiento, mientras que la de segunda comienza su fase reproductiva en un contexto de déficit hídrico.

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A pesar del escenario, la proyección de producción se mantiene en 48,5 millones de toneladas, aunque los técnicos advierten que el resultado final dependerá de las lluvias de las próximas semanas. En maíz, la siembra ya se completó y la cosecha temprana avanza con rindes aceptables en algunas regiones, pero casi la mitad del área tardía atraviesa su período crítico con falta de humedad.

El girasol, en tanto, muestra rindes estables y un avance de cosecha por encima del promedio de los últimos años, aunque también se incrementó el área afectada por condiciones secas en el sur bonaerense y La Pampa. El sorgo mantiene una buena condición general, pero también necesita precipitaciones para sostener su potencial.

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En este contexto, el clima se convierte en el factor determinante para el resultado de la campaña. La evolución de las lluvias en las próximas semanas será clave no solo para los productores, sino también para la economía, que espera que la cosecha permita reforzar las reservas y estabilizar el flujo de divisas en el segundo trimestre del año.

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