Economía
Brecha salarial en Argentina: cuánto ganan las mujeres versus los hombres
En Argentina persiste una brecha salarial entre hombres y mujeres: ellas perciben, en promedio, sueldos menores incluso en el mismo puesto.
POR REDACCIÓN
La brecha salarial de género sigue siendo una realidad en Argentina: las mujeres ganan menos que los hombres, incluso cuando realizan trabajos similares. Según los datos oficiales más recientes, la diferencia promedio en los ingresos de mujeres respecto a hombres ronda alrededor de 20% a 30% menos dependiendo del sector y la metodología de medición.
Este fenómeno no se debe a una sola causa, sino a una combinación de factores sociolaborales, estructurales y culturales que afectan de manera desigual a mujeres y hombres en el mercado de trabajo argentino.
Factores que explican la brecha salarial
1. Diferencias en la participación laboral
Las mujeres tienden a concentrarse en sectores con menor remuneración promedio, como servicios personales, educación y comercio minorista, mientras que los hombres predominan en áreas con salarios más altos como la industria y la construcción.
2. Techo y segregación ocupacional
En niveles jerárquicos superiores (puestos gerenciales o de alta dirección) la representación femenina es menor, lo que incide en que sueldo promedio general de las mujeres sea menor que el de los hombres.
3. Trabajo no remunerado y tiempo parcial
Una proporción mayor de mujeres realiza trabajo doméstico no remunerado o combina empleo formal con tareas de cuidado, lo que reduce sus horas laborales remuneradas o su capacidad de ascenso profesional.
4. Discriminación directa e indirecta
Aunque las leyes laborales prohíben la discriminación por género, prácticas empresariales implícitas o sesgos en procesos de contratación y promoción pueden afectar la paridad salarial efectiva.
Ejemplos de impacto en cifras
Según informes económicos y encuestas de hogares:
Las mujeres en promedio cobran entre 20% y 30% menos que los hombres por trabajos equivalentes en términos de tiempo y responsabilidad.
La brecha tiende a amplificarse en edades medias, cuando muchas mujeres se enfrentan a la combinación de trabajo y responsabilidades familiares, afectando su progresión de carrera.
Consecuencias sociales y económicas
La existencia de una brecha salarial de género no solo representa una injusticia distributiva, sino que también limita la capacidad de ahorro de las mujeres, afecta su independencia económica y puede influir en decisiones vitales como la formación, la maternidad o el retiro laboral.
Desde el punto de vista macroeconómico, cerrar la brecha salarial puede impulsar el crecimiento económico, ya que elevaría los ingresos disponibles de una parte significativa de la población activa.
¿Se está avanzando?
Diversos sectores empresariales y organismos públicos promueven iniciativas para reducir la brecha salarial, tales como programas de igualdad de género, auditorías salariales internas y políticas de flexibilidad laboral que apoyen mejor la participación femenina.
Además, organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomiendan medidas estructurales, transparencia salarial, educación continua y programas de liderazgo femenino para acelerar la convergencia entre ingresos de mujeres y hombres.