Economía
Impuestos Internos: qué bienes podrían abaratarse con la reforma
El proyecto de reforma laboral que analiza el Senado incluye cambios en Impuestos Internos que podrían traducirse en menor presión fiscal para ciertos bienes durables y, en consecuencia, precios más bajos.
POR REDACCIÓN
Si el Senado aprueba la reforma con modificaciones al esquema de Impuestos Internos, varios segmentos de productos podrían ver una reducción de precios al consumidor, según empresarios y analistas consultados por TN.
Las motos figuran entre los productos con mayores alícuotas de Impuestos Internos en Argentina. Una baja en esos tributos podría reducir el precio final y estimular la demanda, especialmente de modelos de entrada y gama media, donde los impuestos representan una parte considerable del costo.
Los smartphones y otros aparatos electrónicos también pagan Impuestos Internos cuando superan ciertos valores base. Un alivio impositivo podría trasladarse a menores precios de venta, facilitando el acceso de más consumidores a tecnología actualizada.
Artículos como heladeras, lavarropas o aires acondicionados están alcanzados por gravámenes adicionales que elevan su costo final. La reducción de esos impuestos podría significar precios más competitivos para estos bienes durables en el mercado local.
Aunque el impacto varía según segmento, algunos autos y utilitarios livianos también están gravados con Impuestos Internos sobre versiones más equipadas. La reforma podría aliviar ese componente y atenuar aumentos de precio, aunque el efecto depende de la estructura arancelaria definida por ley.
Televisores de gran tamaño, consolas de juego, notebooks y otros productos de tecnología premium también pueden ver reducida la carga fiscal, lo que ayudaría a acercar precios al nivel de otras regiones con menor imposición sobre bienes importados o de alta gama.
¿Por qué bajaría el precio?
Los Impuestos Internos son tributos que se aplican sobre productos considerados de “alta gama” o de consumo prescindible, con alícuotas que pueden llegar a representar una porción significativa del precio final al consumidor.
Si la reforma reduce estas alícuotas o redefine los tramos de aplicación, el costo tributario por unidad bajaría y los fabricantes o importadores podrían trasladar esa reducción al precio de venta. En muchos casos, los impuestos actuales hacen que productos que deberían ser competitivos localmente sean comparativamente más caros que en otros mercados.
Limitaciones y condiciones
La baja de precios no sería automática: dependerá de que las empresas efectivamente trasladen el ahorro fiscal al consumidor final.
La reducción de impuestos está sujeta al texto final de la reforma y a la normativa reglamentaria que establezca cómo se aplicarán los nuevos tramos o tasas.
Algunos productos podrían beneficiarse más que otros, según estructura de costos, insumos y origen (local o importado).
Qué dicen los sectores productivos
Representantes de industrias y cámaras empresarias destacaron que una reforma de Impuestos Internos con alivio tributario podría dinamizar la demanda de bienes durables y tecnológicos, al tiempo que estimularía la producción local cuando sea compatible con cadenas de valor nacionales.
Sin embargo, también advirtieron que la reforma debe ser previsible y gradual para evitar distorsiones en mercados ya sensibles por inflación y tipos de cambio.