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Desbaratan “Narco Call”: su líder dirigía la banda desde prisión
La Policía Federal Argentina desarticuló a la banda conocida como “Narco Call” tras diez allanamientos simultáneos.
POR REDACCIÓN
La investigación confirmó lo que los pesquisas sospechaban: el jefe de la organización no estaba en la calle, sino detenido en un penal de González Catán.
Según fuentes policiales, el hombre ya cumplía condena por narcotráfico, pero había convertido su celda en una verdadera oficina desde donde impartía órdenes, coordinaba movimientos y mantenía activa una estructura mixta fuera del penal.
Desde allí, dirigía cada eslabón de la cadena delictiva, utilizando comunicaciones clandestinas para sostener el negocio.
La estructura de la banda
La organización estaba integrada por cinco mujeres, dos hombres y un menor de edad.
Cada uno tenía un rol específico: acopio de estupefacientes, fraccionamiento de la droga y comercialización minorista en distintos puntos del corazón de La Matanza.
Los investigadores determinaron que la banda operaba bajo la modalidad de búnker, con puntos de venta fijos que abastecían a consumidores de la zona.
Diez allanamientos y nueve búnkeres derribados
El operativo fue realizado bajo las directivas del fiscal Fernando Amador López y permitió desmantelar nueve puntos de venta.
Durante los procedimientos, efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA encontraron un importante arsenal y diversas sustancias ilícitas que daban cuenta del poder operativo de la organización.
En total, secuestraron:
Grandes cantidades de cocaína, marihuana y pasta base.
Más de 140 mil pesos en efectivo.
Una pistola calibre 9 milímetros con abundante munición.
Los ocho integrantes mayores de edad fueron detenidos en el marco de los allanamientos.
Requisa en la celda del líder
En paralelo, se realizó una requisa en la celda del cabecilla dentro del Servicio Penitenciario Bonaerense. Allí se incautó documentación considerada de vital importancia para la causa, que ahora será analizada para determinar posibles conexiones adicionales o responsabilidades penales complementarias.
Con la caída de “Narco Call”, la Policía Federal aseguró haber desarticulado completamente la estructura que operaba bajo el mando del jefe preso, en un nuevo caso que expone cómo algunas organizaciones criminales continúan funcionando aun con sus líderes tras las rejas.