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Huarpe Deportivo > Historias sanjuaninas

El sentido de pertenencia de Raúl Castro, un histórico de Trinidad

Del potrero del barrio Capitán Lazo a la gloria del '85 y el '93. Raúl Castro, el hombre que lleva el ADN de Trinidad en la sangre.

Por Maximiliano Maldonado
Hace 2 horas

Raúl Castro, historia viviente del Atlético Trinidad.

El 10 de marzo no es una fecha más en el calendario de Rawson. Es el día en que el Barrio Atlético se viste de negro y rojo para celebrar aquel hito de 1980: la fusión entre Los Andes e Independiente que dio vida al Club Atlético Trinidad. Y si hay un nombre que resume esa transición, esa mística de esfuerzo y ese amor incondicional, es el de Raúl Castro.

A sus 57 años, Raúl camina por las calles lindantes al club "León" y cada rincón le devuelve una anécdota. Su historia con Trinidad es, en realidad, una herencia bendita. Su padre, Rolando Castro, no solo fue el técnico de las inferiores, sino el hombre que le enseñó que el club era la extensión del patio de su casa.

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Una vida marcada por el sentido de pertenencia con el León

"La verdad es que es un sentimiento con una historia muy larga", arranca Raúl en diálogo con DIARIO HUARPE. "Yo me inicié en la Escuela de Fútbol de Independiente, cuando tenía apenas siete añitos. Era la primera escuela que había en San Juan". Desde aquel entonces y, tras la fusión con Los Andes, su vida estuvo ligada al color de la camiseta de Trinidad.

Raúl Sánchez junto a su padre Rolando, quien le heredó su pasión por el fútbol y el León.

Raúl recuerda con especial cariño el trabajo "de hormiga" de su padre Rolando: "Nos íbamos a almorzar al club y volvíamos a las doce de la noche. Mi viejo iba casa por casa hablando con los padres para que dejaran a los chicos jugar en Trinidad, para que firmaran. Él, junto a mi hermano mayor, pusieron parte de la tela metálica que rodea la cancha. ¿Cómo no voy a sentir pertenencia si mi familia dejó la vida ahí?".

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La gloria en la piel: del '85 al '93

La trayectoria deportiva de Castro es un viaje por la época dorada del fútbol local. Debutó muy joven en Primera, pasando por cinco generaciones de futbolistas. Fue protagonista del primer equipo campeón de la institución en el Torneo Iniciación de 1985.

"Teníamos que ganar en cancha de Colón. El partido terminó en empate y nos quedamos con una amargura total en el túnel, pensando que se nos había escapado. De repente, un grito desde la tribuna por alguien que escuchaba la radio nos cambió la vida: el rival directo también había empatado. Salimos campeones ahí mismo, entre abrazos y lágrimas. Esos son los momentos que te quedan para siempre", relata con la emoción a flor de piel, recordando a compañeros como el "Patón" Sánchez, el "Gato" o Alberto Platero.

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La foto del equipo campeón en 1993 en las tribunas del predio Literas, ex Los Andes.

Años después, en 1993, ya como uno de los referentes experimentados, volvió a dar la vuelta olímpica con una camada inolvidable que incluía al "Pucho" Abdala, el "Perico" Pérez y el "Bota". "Teníamos una cuarta división que volaba, les decíamos en joda a los más grandes que no se retiraban más para no dejarnos subir", ríe Raúl. "Esa era una joda muy interna, muy linda, que siempre se da en la de equipo", agregó.

El corazón, siempre en Trinidad

Para Raúl Castro, Trinidad es un rompecabezas de afectos. Tras su retiro como jugador, fue director técnico del primer equipo, trasladando su experiencia desde el banco de suplentes y luego como colaborador de la dirigencia.

La generación de gloria de Trinidad sigue unida y vigente.

Hoy, aunque reconoce que la situación económica es "jodida" y que los clubes ya no se manejan con la colaboración masiva de antaño, su deseo para el "León" sigue siendo el mismo: "Quiero que Trinidad esté siempre en lo más alto".

Al cerrar la entrevista, Raúl se quiebra un poco. "Trinidad es toda mi vida. Son muchos recuerdos, muchas alegrías y amigos de buen corazón. Me emociona porque veo la cara de mi viejo, de mi padrino... Si después de tantos años seguimos todos unidos en el club, significa que somos buena gente. Me quedo con eso".

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