Huarpe Deportivo > Fútbol
Guerra de bengalas y pelea con la policía: escándalo entre Celtic y Rangers en la Copa Escocia
El derbi de Glasgow terminó con incidentes en Ibrox tras el pase de los dirigidos por Martin O'Neill a semifinales.
POR REDACCIÓN
El Ibrox Stadium fue escenario de una jornada caótica luego de que el Celtic eliminara al Rangers por penales en los cuartos de final de la Copa de Escocia, tras un empate sin goles en los 120 minutos de juego.
El pase a semifinales estalló en violencia cuando hinchas de ambos clubes invadieron el césped: unos para festejar la victoria y otros para enfrentar a sus rivales lanzando objetos y material pirotécnico. La seguridad debió improvisar un cordón humano mientras la policía detenía a encapuchados en medio de un clima de insultos constantes.
En lo deportivo, el Celtic avanzó de fase sin realizar un solo disparo al arco en todo el encuentro, frente a los 24 remates del Rangers, a quien el VAR le anuló un gol por mano. En la definición, Tomas Cvancara selló el triunfo definitivo. En la tanda, el local falló dos lanzamientos ejecutados por James Tavernier y Djeidi Gassama, mientras que el conjunto de Martin O'Neill convirtió todos sus penales.
Este choque, parte del histórico "Old Firm", permitió el ingreso de 7.500 aficionados visitantes, una asistencia significativa que no se veía desde 2018 tras años de restricciones a menos de 1.000 entradas e incluso un veto total en 2023 por antecedentes de enfrentamientos.
La previa del encuentro ya había reportado tensiones debido a la entrada de seguidores sin boleto en el sector Broomloan Road Stand, lo que provocó el cierre temporal de torniquetes y demoras en el operativo.
Ante la gravedad de los hechos post-partido, la Federación local emitió un comunicado oficial: “La Asociación Escocesa de Fútbol condena el comportamiento de los aficionados que entraron al campo de juego después del partido de cuartos de final de la Copa Escocesa Scottish Gas de hoy en el estadio Ibrox. Se llevará a cabo de inmediato una investigación de acuerdo con el Protocolo del Panel Judicial”.
Por su parte, la jefa superintendente Kate Stephen calificó lo sucedido como "vergonzoso" y manifestó que "tanto los responsables del fútbol como la sociedad deben rechazar estos actos", confirmando que hubo heridos tanto civiles como policiales por individuos con objetos peligrosos.
La eliminación aumenta la crisis del Rangers, que días antes había empatado 2-2 ante el Celtic por la liga. Actualmente, con el Hearts liderando la clasificación, existe la posibilidad de que Rangers y Celtic no se repartan el título por primera vez desde la temporada 1984-1985, cuando el campeón fue el Aberdeen.