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Importadores celebran la eliminación total del impuesto interno a los autos
La Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores respaldó la derogación completa del impuesto interno y aseguró que la medida permitirá bajar precios, ampliar la oferta y recuperar competitividad en el mercado argentino.
POR REDACCIÓN
La Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA) expresó su apoyo a la eliminación total del impuesto interno aplicado a los vehículos, una medida que el sector aguardaba desde hace más de una década y que considera clave para “normalizar el mercado”.
La entidad, presidida por Ernesto Cavicchioli, sostuvo que la derogación del tributo permitirá reducir precios, mejorar la oferta y restablecer condiciones de competencia que, según remarcan, habían sido distorsionadas desde su reimplantación en 2008.
El posicionamiento llega en un momento político clave, en medio del debate parlamentario por la reforma laboral que avanza en el Congreso y que incluye un capítulo fiscal con impacto directo en la industria automotriz. La Cámara de Diputados de la Nación Argentina ya dio media sanción al proyecto y ahora la iniciativa volverá al Senado de la Nación Argentina para su tratamiento definitivo.
Dentro del paquete legislativo se contempla la eliminación de la escala vigente del Impuesto Interno, que alcanza a modelos valuados en más de 104 millones de pesos con un recargo del 18%. Importadores y concesionarios estiman que su desaparición podría generar bajas de entre el 10% y el 15% en los precios finales.
Desde CIDOA recuerdan que, tras la reimplantación del impuesto durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, la cámara advirtió reiteradamente sobre sus efectos: listas de precios con saltos artificiales para evitar tributar, menor variedad de modelos, pérdida de competitividad y valores alejados de la realidad internacional.
Con la decisión oficial de eliminar primero la escala inicial, reducir la segunda y finalmente derogar la última escala vigente, la entidad considera que se completa un proceso de “normalización largamente postergada”. Aseguran que ahora las automotrices podrán reintroducir modelos que habían quedado fuera del mercado por la carga fiscal, otorgando mayor previsibilidad y transparencia.
El sector viene señalando desde hace años que la presión impositiva en Argentina es una de las más elevadas del mundo. Según estimaciones de la industria, más del 50% del precio de venta de un vehículo corresponde a impuestos, porcentaje que puede ser incluso mayor en modelos alcanzados por el denominado impuesto al “lujo”.
A este escenario se suman las restricciones del Mercosur, señaladas como otro factor estructural que limita la competencia extrazona y favorece, particularmente, a las terminales brasileñas.
En paralelo, el mercado atraviesa un proceso de reconfiguración con mayor apertura a importaciones, reacomodamiento de precios y cambios legislativos. Los modelos eléctricos e híbridos importados, beneficiados con la quita del arancel extrazona del 35%, comenzaron a ofrecerse a valores más competitivos, lo que también presiona a la baja en otros segmentos.
En este contexto de reformas y tensiones fiscales, CIDOA envió un mensaje claro: la eliminación del impuesto interno es un paso necesario para recomponer precios, ampliar la oferta y recuperar dinamismo en uno de los mercados automotores más caros de la región. El desafío, ahora, será que las medidas se traduzcan efectivamente en vehículos más accesibles para los consumidores.