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Indemnización millonaria para una mujer que sufrió mala praxis en una cesárea
La condena alcanzó a la médica, al sanatorio y a la prepaga por una gasa de 30x30 olvidada en el abdomen.
POR REDACCIÓN
Un tribunal hizo lugar a una demanda por mala praxis y ordenó indemnizar a una mujer a la que le dejaron una gasa dentro del abdomen durante una cesárea programada realizada en un sanatorio privado en diciembre de 2016, en Buenos Aires.
La condena alcanzó a la médica interviniente, al centro de salud y a la empresa de medicina prepaga, quienes deberán responder en forma solidaria por los daños ocasionados.
Síntomas persistentes y falta de diagnóstico
De acuerdo con el expediente judicial, la paciente recibió el alta a los dos días del parto sin complicaciones aparentes. Sin embargo, con el correr de las semanas comenzó a sufrir vómitos, cefalea, hipotensión y dolor con distensión abdominal.
La situación se agravó cuando concurrió a una guardia médica y solicitó la realización de una tomografía. Según la denuncia, el estudio no fue practicado y fue enviada nuevamente a su domicilio. Los malestares continuaron.
Dos meses después, acudió a otro hospital. Allí, mediante una tomografía, los profesionales detectaron un cuerpo extraño en el abdomen: una gasa quirúrgica de 30 por 30 centímetros.
Dos cirugías y secuelas permanentes
El hallazgo obligó a realizar dos intervenciones quirúrgicas de urgencia para extraer el material y tratar las complicaciones asociadas. Tras su recuperación, la mujer inició acciones judiciales por los daños sufridos.
La pericia médica oficial resultó clave para el fallo. El experto confirmó la presencia de la gasa y sostuvo que, aun cuando en el protocolo quirúrgico figurara un conteo “correcto”, ello no descarta que material de curación pueda quedar dentro del campo operatorio.
En cuanto a las secuelas, el perito determinó una incapacidad parcial y permanente del 45%. El juez recordó que, en materia de responsabilidad médica, incluso la culpa leve puede generar la obligación de resarcir cuando están en juego la salud y la vida del paciente.
Indemnización millonaria
La sentencia fijó una indemnización por incapacidad sobreviniente superior a los siete millones de pesos, suma a la que se agregarán intereses y costas judiciales.
A casi una década del hecho, el caso vuelve a poner el foco sobre los controles intraoperatorios y la necesidad de garantizar el acceso oportuno a estudios diagnósticos ante síntomas de alarma.