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Jummai Hassan, la "bruja" de 13 años que mató a 51 personas para rituales satánicos
Conocida como "la bruja precoz", esta niña nigeriana fue iniciada en una secta a los 7 años y confesó haber asesinado a 51 personas, incluyendo a su padre, para extraer sus órganos y venderlos para rituales vudú.
POR REDACCIÓN
Jummai Hassan, conocida como "la bruja precoz", es una asesina en serie de Nigeria que con solo 13 años mató a 51 personas, incluyendo a su padre, para rituales satánicos, afirmando pertenecer a una secta en Lagos, la capital del país. En algunos casos, llegó a vender partes del cuerpo de sus víctimas, como sucedió con un niño de 2 años que había desaparecido, lo que condujo a su detención en 2001.
Hassan declaró ser parte de una secta en Lagos que la instruía para asesinar a sus víctimas usando un polvo, tras lo cual extraía el corazón y otros órganos para rituales vudú. A pesar de tener un historial de comportamientos violentos, pocos imaginaban que tan joven podría convertirse en una de las más sanguinarias asesinas de la historia de Nigeria.
Los inicios en la secta y la magnitud de los crímenes
Iniciada en la secta a los 7 años, coincidiendo con los primeros de sus 51 crímenes —ocurridos en 1995—, se sospecha que pudo haber contado con la ayuda de alguien más para cometer estos homicidios. La menor aseguró que un funcionario llamado Michael Ashade Akinona también participó en los asesinatos. Posteriormente, la policía detuvo al hombre, y según el portavoz de la fuerza nacional, Haz Iwendi, se encontraron "ollas negras, polvos y otros objetos relacionados con el ocultismo" en su casa.
Entre sus confesiones, "la bruja precoz" comentó: "Asistimos a reuniones en una iglesia en Lagos por la noche, donde nos instruyen sobre qué partes del cuerpo humano debemos tomar". "Siempre usamos un polvo para matar. Una vez que se lo aplicamos a una persona, muere y le quitamos el corazón", añadió.
El asesinato de su padre y otros antecedentes violentos
Sobre el asesinato de su padre, reveló que lo mató porque era un "obstáculo" que le impedía quitarle la vida a su abuela. Los investigadores señalaron que esta criminal tenía antecedentes de delitos, incluyendo el incendio de la casa de un vecino y un intento de asesinato de otra adolescente.
Al ser llevada al tribunal por el crimen del niño, se ofreció a guiar a la policía a las tumbas de otras víctimas, pero no se hallaron más cuerpos. La policía también investigaba su denuncia sobre una iglesia en Lagos que supuestamente recibía órganos de víctimas de asesinato, incluidos corazones y ojos.
La condena y el paradero actual
Lo último conocido de Hassan es que fue condenada a 15 años de prisión por el crimen del pequeño, aunque se buscaban más cuerpos para aumentar su condena a prisión perpetua. Sin embargo, no se avanzó en este sentido. Además, se informó que al ingresar a la cárcel, inició una huelga de hambre como forma de protesta.