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Muerte en el Benavídez: investigan el "empujón" y rastrean con quien estuvo el niño
Más allá del rumor del empujón, la investigación judicial se centra ahora en un hecho concreto: descubrir la identidad de los acompañantes del niño. "La familia no los tiene identificados", afirmó el fiscal Nicolía, mientras se determina cómo terminó en las aguas del Benavídez.
POR REDACCIÓN
Un operativo de búsqueda que involucró a bomberos, buzos y un corte urgente del caudal de agua terminó con el peor desenlace en la madrugada del domingo. El cuerpo sin vida de Pablo Tiziano Araóz Castelino, de 13 años, fue encontrado en el canal que corre junto a la avenida Benavídez, a la altura de calle Maradona, en el límite entre los departamentos de Chimbas y Rivadavia.
Ignacio Achem, de la UFI Genérica, intervino el sábado por la tarde tras reportarse la desaparición del menor. En comunicación con DIARIO HUARPE, el fiscal explicó que la búsqueda se activó bajo la "presunción de un delito de privación ilegítima de la libertad", protocolo que se aplica cuando una persona desaparece sin dejar rastro.
Operativo complejo: corte de agua y búsqueda subacuática
Ante la gravedad, el fiscal gestionó personalmente el corte del caudal del canal con la Dirección de Hidráulica alrededor de las 20.30 del sábado. Sin embargo, el operativo enfrentó un reto técnico: debieron esperar entre 5 y 6 horas para que el nivel del agua bajara desde el partidor San Emiliano y permitiera el trabajo seguro de buzos y bomberos.
"Una vez que se logró bajar el caudal de agua, porque también eso impedía el trabajo ya que era muy fuerte la fuerza que traía", explicó el magistrado. El canal en esa zona tiene una profundidad de unos 5 metros. Finalmente, pasada la 1.30 de la madrugada del domingo, buzos que ingresaron al agua encontraron el cuerpo del adolescente. El caso pasó entonces a la Unidad de Delitos Especiales para investigar las circunstancias exactas de la muerte.
El dramático intento de rescate y las hipótesis investigadas
El fiscal relató el testimonio clave de un vecino que intentó rescatar al niño. Según su declaración, el joven, que vive a pocos metros del canal, escuchó gritos de auxilio, cruzó un cerco de alambre y logró tomar al menor, pero "la fuerza del agua se lo arrastró". El testigo, conociendo la profundidad del canal, debió soltarlo para preservar su vida.
La investigación también analiza versiones sobre lo ocurrido antes del ahogamiento. Fuentes policiales y testimonios recogidos por medios locales indican que el adolescente habría sido empujado al agua por otros chicos, presuntamente a modo de broma. Un testigo mencionó al fiscal que escuchó que el niño "no quería bañarse" –señalándose además que no sabía nadar–, pero el magistrado pidió "prudencia necesaria para que se proceda a una investigación seria" sin confirmar detalles.
La investigación avanza: versión del empujón aún no está oficializada
Consultado sobre los avances de la causa, Francisco Nicolía, fiscal de la Unidad de Delitos Especiales ahora a cargo, brindó precisiones. Respecto a la versión del empujón, el magistrado fue cauteloso: "La versión surgió una versión a través de la prensa de que a este niño lo habrían empujado. Nosotros esa versión oficialmente en el legajo por ahora no lo tenemos".
No obstante, confirmó el rumbo de la pesquisa: "Estamos tratando de averiguar las circunstancias por las cuales el menor se encontraba dentro del cauce del canal. Sí. Primero, a ver, en el caso que eso [el empujón] sea cierto, bueno, tenemos que tratar de determinar quién fue que lo empujó en su caso, determinar si es mayor de edad, si es menor de edad y bueno, ahí ver cómo seguir".
Sobre la identidad de los acompañantes, el fiscal Nicolía aportó un dato clave: "Este niño en horario de la tarde da aviso que se va a jugar con gente del barrio Aramburu. Eh, no logra determinar la familia quiénes son estas personas con las cuales estaba jugando". Agregó que la familia mencionó a otro menor, pero sin poder precisar su identidad completa. "Nos ha nombrado un menor de edad, eh, pero bueno, no lo tienen identificado con apellido ni edad", explicó.
La víctima y la comunidad en vilo
El menor, identificado como Pablo Tiziano Araóz Castelino, vivía en el barrio Aramburu. El hecho conmocionó a la comunidad y movilizó durante horas a personal de la Comisaría 27ª y Bomberos, quienes rastrearon la zona hasta el hallazgo final cerca de una compuerta, donde el cuerpo fue encontrado entre residuos, aún con una camiseta verde puesta.
La investigación, ahora a cargo del Francisco Nicolía en la Unidad de Delitos Especiales, continúa para determinar con precisión la secuencia de los hechos, verificar la versión del empujón y establecer posibles responsabilidades en esta tragedia que enluta a la provincia.